Los residuos que antiguamente producían las centrales nucleares ya no van a ser un problema. Se está desarrollando una nueva tecnología que utiliza los residuos de las centrales nucleares como combustible, lo que hace que estos materiales radiactivos puedan ser reutilizados en lugar de almacenarlos de forma permanente. Además, al aprovechar el 90% de los residuos como fuente de energía, se contribuye a una mayor sostenibilidad del sistema energético nuclear y se disminuye la necesidad de nuevos recursos como el uranio.