Las energías fósiles (petróleo, carbón, gas natural y gas derivado del petróleo) contaminan el medio ambiente al ser quemadas porque se convierten en emisiones de gases de efecto invernadero, lo que contribuye al calentamiento global. Además, no son interminables y en un futuro habrá escasez de estos recursos ya que se estima que solo quedan el 50-60% de las reservas mundiales de energías fósiles.
Los combustibles fósiles se usan (en el sector de la energía):
Petróleo: transportes, centrales térmicas.
Carbón: centrales térmicas y fábricas de acero.
Gas: cocinas, centrales térmicas, calefacción.
Energías :
Petróleo: (30,9%) es la principal fuente, especialmente en transporte y algunas centrales térmicas.
Carbón: (25,9%) sigue siendo importante, principalmente en generación de electricidad y en la industria del acero.
Gas natural: (23%) es cada vez más utilizado debido a su eficiencia y menores emisiones.
Biomasa: (9,7%) es una fuente renovable creciente, aunque aún limitada.
Energía nuclear: (4,9%) se usa en la generación de electricidad sin emitir gases contaminantes.
Energía hidráulica (2,5%) y otras renovables (3,2%), como la solar y eólica, están en aumento, pero todavía representan una parte pequeña del total.