Basándonos en las aplicaciones de estos modelos para la lección escogida, entendemos que el modelo de los Principios de Instrucción de Merrill resultó ser más efectivo que otros. Su enfoque en la práctica, la demostración y la integración nos permitió no solo comprender la teoría, sino aplicarla de manera inmediata. Así, este modelo fomentó un aprendizaje activo y contextualizado, lo que facilitó la transferencia del conocimiento a situaciones reales.
Si bien comprendemos que otros modelos, como Gagné o Dick y Carey, proporcionaron estructuras sólidas para la enseñanza, Merrill se destacó por su flexibilidad y aplicabilidad en un entorno dinámico. Reconocemos que este tiene la acapacidad para involucrar al estudiante activamente y facilitar la retención del aprendizaje, convirtiéndose así en una opción ideal para lecciones que requieren experimentación y creación de contenido. No obstante, la elección del modelo más adecuado siempre dependerá de las necesidades específicas de los estudiantes, el contenido, los objetivos y del entorno de enseñanza.