Surge a través de las limitaciones de otros modelos como del counseling y el de servicios, esto sucede por los años 70's en EEUU y países europeos, para dar respuestas a las exigencias de la ampliación en la orientación de los alumnos y la integración que debía tener en el contexto escolar.
Durante los 80's comienza a tener fuerza en España ya que comienza ser más pro-activo, tiene mejor resultados en cuanto a cantidad de profesionales, se comienza a centrar en la comprensión y desarrollo según las necesidades de sus estudiantes.
Por otro lado todavía sigue creciendo ya que se crean organización relacionadas con la orientación como los Departamentos de Orientación de los centros de Educación Secundaria, así como la nueva composición y re definición de orientación en las etapas de Educación Infantil y Primaria, y en la actualidad existen Comunidades Autónomas que se van modificando para hacerlas más eficaces dentro de los modelos de Orientación.
Para aplicar el modelo se debe tener en cuenta las características significativas, tipo de estrategia que se implementará en el currículum. Por un lado Rodríguez Espinar (1993; 76p) nos brinda dos alternativas; integrar contenidos de orientación en las asignaturas con el asesor para orientar o bien elaborar un curriculum de orientación. De aquí parte el rol del agente será coordinar al profesorado a través de su asesoramiento.
No se tiene una idea clara sobre los limites de la intervención, es por ello que nos basaremos en las ideas de distintos autores para su mayor comprensión:
Repetto (2002; 77):; indica que puede situarse en contextos escolares, familiares y comunitario, las cuales deberán desarrollar áreas como lo profesional, social, cognitivo, meta-cognitivo, comprensivo o integrador.
Agut Nieto (2000; 77); citado por Avilés (2006) menciona que se debe situar en áreas de necesidades en función a desempeño, implementación, mejora o innovación, pudiendo ser individuales, grupales o de organizaciones.
Que el equipo directivo y docente sienta el compromiso por la orientación y se implique en ella.
Contar con un apoyo técnico que coordine y active.
Implicar a la comunidad educativa en el análisis previo de las necesidades.
Disponer de recursos necesarios para afrontar los objetivos marcados.
Desarrollo adecuado del proyecto.
Acción orientadora sobre el alumnado e indirecta a través de profesores y familias.
La evaluación debe ser un proceso continuo que se lleve a cabo a lo largo del desarrollo del programa.
Diseño del plan de evaluación.
Definir de forma clara los criterios y procedimientos de evaluación.
Conclusiones y toma de decisiones.
El modelo de programas se ajusta mejor a las exigencias de la orientación, ya sea preventiva, comprensiva, ecológico, global, crítico o reflexivo ya que es necesario para brindarle calidad a la escuela y tener la perspectiva de la orientación desde un carácter educativo.
Por ellos tomaremos en cuenta las ventajas que señalan Bisquerra sobre el modelo de programas en la orientación, en el cuál cita Miller (1971; 83).
No se ha impuesto bruscamente a la escuela y a la plantilla, sino se ha desarrollado gradualmente.
Es idealista en cuanto a sus objetivos y realista en cuanto a su ejecución.
Alienta a la comunicación continua entre todos los miembros de la plantilla de la escuela.
Tiene a su disposición los recursos del centro
Esta entretejido con el plan didáctico.
Esta constantemente concentrada en un proceso de auto-crítica.
Lleva los servicios de orientación a todos los estudiantes y no solamente a los que se encuentran en una situación problemática.
Desempeña un papel importante en el programa de relaciones públicas de la escuela.
Garantiza una prestación equilibrada de los servicios que ofrece a sus alumnos.
Por otro lado Veláz de Medrano (1998;84) menciona otras dos vertientes positivas del modelo de programas.
Derivadas de una intervención programada: intencionalidad, sistematicidad, mayor eficacia, satisfacción de situaciones reales, optimización de recursos humanos y materiales.
El tipo de intervención que ayuda a establecer prioridades y anticipar necesidades, contribuyendo a prever las necesidades de formación de los distintos agentes, estimulando la participación y colaboración de profesores, tutores y padres.