Autor: Rommel Alejandro Andrade
Autor: Rommel Alejandro Andrade
Latacunga se encuentra en el centro del Ecuador, en la Región Interandina del Ecuador, al sureste de la Provincia de Cotopaxi, al sur del volcán Cotopaxi, en la hoya del Patate, a 2750 metros sobre el nivel del mar. La ciudad se ha extendido sobre su eje longitudinal. El río Cutuchi y la Panamericana atraviesan la ciudad y la dividen en 2 partes, siendo la parte oriental más poblada y extensa.
Para movilizarte hasta Latacunga, capital de la provincia de Cotopaxi, puedes optar por medios de transporte público que parten de la ciudad de Quito desde el Terminal Terrestre de Quitumbe, localizado en el sur de la ciudad. Este viaje tiene una duración que oscila entre 1 hora y 30 minutos.
El origen de su nombre proviene de la palabra Quichua“Llacta Kumka” que quiere decir “Os Encargo Estas Tierras”, ciudad con líneas de arquitectura colonial hispana. La historia recuerda que la ciudad fue destruida en 1698 y 1757 debido a las erupciones y movimientos telúricos del volcán Cotopaxi. La fundación española de la ciudad se efectuó por el primer encomendero español en 1534 con el nombre de "Asiento de San Vicente Mártir de Latacunga". En 1539 Gonzalo Pizarro ordena aumentar el número de habitantes, y es en 1584 que se efectúa la fundación definitiva y formal por el Cap. Antonio de Clavijo con el nombre de "San Vicente Mártir de la Tacunga y sus corregidores". Luego el 11 de noviembre de 1811 es elevado a la categoría de Villa. Después de la fundación, empezó el reparto de tierras e indios desde Quito, mediante encomiendas, mitas y trabajo forzado en los obrajes. Se establecieron los marquesados: Maenza, Miraflores y Villa Orellana.
La aventura es sano esparcimiento conjugado con turismo comunitario, y forma parte de la oferta turística que presenta Latacunga. Recorriendo la belleza del volcán Chalupas; cabalgatas a la laguna del Quilindaña; ascenso al cerro Morro que incluye pesca deportiva, camping; y por supuesto, caminata hacia la Chorrera de San Francisco, todo esto y más ofrece los pobladores de la Asociación Tejar Miraflores, ubicados en parroquia Aláquez, a 30 km de la ciudad.
Nuestra aventura fue en un día frío, y sí que el páramo nos abrió sus brazos helados, pero esto no fue un impedimento para conocer este impresionante atractivo.
La agüita de sunfo nos abrigó en esta travesía, se preguntarán a qué sabe, y le contestaré, que tiene un sabor dulce que simplemente te abriga. La cabalgata y caminata hacia la laguna del Quilindaña fue una aventura inolvidable, es importante recordarte que debes ir bien abrigado.
En esta tierra se han desarrollado espacios de conservación y protección animal. Agrinag, organización sin fines de lucro, busca educar en temas de cuidado y conservación, no dude en visitar este sitio y conocer las especies rescatadas.
Y si estos atractivos le han impresionado, déjame contarte que la Fiesta de la Mama Negra te espera en la primera semana de noviembre, la festividad muestra el sincretismo de los pueblos indígenas y la cultura española.
Podemos encontrar gran variedad de flora como son: chuquiraguas “la flor del andinista”, alchemila, pajonales, árboles de pumamaqui, romerillo, quishuar o "el árbol de Dios", junto con el mortiño y el capulí, además de gramíneas, musgos y líquenes.
En lo que respecta a la fauna, se puede encontrar animales como: venados, llamas, conejos y otras especies. Entre las aves se pueden apreciar cóndores, quilicos, gaviotas andinas, quindes curiquingues y el colibrí de sangre caliente llamado "Estrella de los Andes".
Sus paladares quedaran extasiados de tantos sabores y aromas. Esta tierra fría te ofrece la mejor chugchucara del Ecuador, así que visitamos el restaurante ‘La Antigua Tradición Latacungueña´, en este sitio nos metimos a la cocina para descubrir sus secretos, no lo conseguimos, pero sí conocimos la preparación, y puedo contarles que los alimentos se preparan en el momento, de la paila a la mesa. Este platillo está compuesto por carne de cerdo frito, mote, papas fritas, plátano maduro frito, empanadas, canguil y cuero de cerdo reventado acompañado de un rico ají de tomate. Legado que se ha tomado la ciudad por su sazón y tradición culinaria, que viene de generación en generación familiar. No me queda más que decir… ¡delicioso!
Otra de las maravillas culinarias son las allullas hechas con harina de trigo cocida con manteca de chancho y huevos, receta tradicional de la gastronomía campesina y española. Esto es posible servirse en cualquier momento, sin embargo, los Mashcas la toman por la tarde con café, en compañía de la familia y amigos; no olviden el rico queso de hoja, un encanto al paladar. Su nombre se debe por la maceración del lácteo con la hoja de achira, sabor inigualable de calidad.