En términos de objetivos era demostrar al poner banderas en la zona del canal demostrar que Panamá Jamás rechazaría sus derechos sobre el canal de Panamá y en consecuencias fue que el pueblo por defender sus derechos e intereses el pueblo fue oprimido, herido, incluso algunos murieron debido a defender su lucha.
Tanto en la operación soberanía como en el evento de siembra de banderas causó que por muchos años el pueblo quedará resentido hacia la policía nacional debido a la opresión agravada contra el pueblo cuando su propósito es proteger y servir al pueblo de Panamá.
La situación se tornó más violenta cuando un policía zoneíta arrebató la bandera a un manifestante para vejarla en presencia de los panameños. Se emplearon bombas lacrimógenas, mangueras de agua y armas de fuego por parte de los policías zoneítas, lo que exaltó los ánimos de los manifestantes y provocó la entrada de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.