Una vez obtenidos y analizados los resultados de la encuesta realizada, así como la información investigada de cara a las infografías, podemos llegar a diversas conclusiones y posibles soluciones de la brecha de género en las TIC.
Por lo general, si tomamos la encuesta como una realidad representativa, podemos decir que la mayor parte de las personas son conscientes del problema que supone la brecha de género digital, el alcance negativo que tiene y lo numerosa que aún sigue siendo en nuestro campo laboral y académico.
Probablemente, la gente no sea del todo conocedora de que cada vez hay menos mujeres estudiando informática en España, en concreto en la Universidad Complutense de Madrid (datos comentados en las conclusiones de la encuesta), ya que parece sorprendente que en una sociedad que tiende al progreso, cada vez haya más diferencias en el número de hombres y mujeres en nuestro campo, y más en un grado moderno como son los relacionados con la informática. Las razones pueden ser muchas y se podrían reducir a la teoría de "la tubería que gotea", ya que desde pequeños hemos convivido en clase hombres y mujeres en igualdad en cuanto a número, pero al llegar a cursos donde elegir si “ciencias o letras” disminuyen las mujeres en ciencias y todavía más al llegar a nuestra facultad, donde los hombres somos claramente mayoría destacada. ¿A qué puede ser esto debido? La gente sabe por lo general que hay bastantes más hombres que mujeres en informática, tanto respecto a referentes como en cuanto a estudiantes, por lo que las mujeres a las que les interesa la informática, si luego se paran a analizar sus posibilidades laborales, no encuentran muchos ejemplos exitosos en los que poder fijarse (como sí podemos tener los hombres). Por lo que, en caso de duda o de dificultad al estudiar la carrera durante la misma, es más fácil que decidan dejarla e irse a otro campo porque dichos datos dilapiden su optimismo por llegar al objetivo que les gustaría. A las mujeres no les interesa menos la informática, en absoluto, sino que a las claras ven que los datos no están a su favor y, en algunos casos, que el ambiente en una facultad llena de hombres puede llegar a incomodar a las alumnas que no se ven representadas en su clase como conjunto (el llamado “Club de hombres"), lo que de nuevo les hará dudar sobre si este es realmente su sitio soñado.
No todos los problemas de la brecha de género en las TIC residen en el ámbito académico. Como ya hemos visto en los datos comentados en el resto de apartados de esta página, las mujeres tienen notablemente menos oportunidades de crecimiento en informática que los hombres en el ámbito laboral. Sin embargo, la base de este problema podría comenzar a solucionarse si se consigue atraer a más mujeres a la facultad y apoyarlas para que no abandonen el grado. Para ello es necesario hacer incapié en las informáticas exitosas que hemos mencionado en las infografías y en nuestras redes sociales, con el objetivo de lograr que tengan en mente que también ellas pueden llegar alto uniéndose y oponiéndose a "la norma tradicional patriarcal" y que la informática es mucho más que un mundo de señores frikis sentados delante de un ordenador, que también hay sitio para ellas y que su aportación es fantástica para las TIC.
Al final, todo este problema no es más que un bucle del que necesitamos salir inmediatamente: Si no hay muchas mujeres trabajando en informática, no habrá referentes informáticas, tanto por no ser muchas como por las dificultades patriarcales con las que se encuentran por el camino. Si no hay referentes informáticas, habrá menos estudiantes chicas en informática ya que verán las TIC como un mundillo muy masculinizado en el que ellas no tienen la misma proyección laboral. Y si hay menos chicas estudiando informática, nunca podrá aumentar el número de trabajadoras en las TIC.
En cuanto rompamos este bucle malicioso, la solución comenzará su imparable curso.