Perfil ambiental de la área Amazónica
La Amazonía es un territorio que comparten ocho países, tiene una extensión aproximada de 7,4 millones de Km2. Es uno de los principales reservorios de carbono del planeta y alberga una gran biodiversidad. Una porción importante de su territorio se encuentra bajo figuras de protección, como áreas protegidas y reservas indígenas; sin embargo, ha enfrentado procesos importantes derivados de presiones de la colonización, la deforestación y el extractivismo, que han aumentado la vulnerabilidad del ecosistema ante escenarios de cambio climático global. Se identifica como un territorio generador de servicios ambientales, a escalas regional y mundial, lo que también lo hace un asunto geopolítico. La Amazonia colombiana representa más de 40% del territorio colombiano, casi 20% ya ha sido intervenida. Hoy cuenta con figuras de protección como resguardos indígenas, parques nacionales y zonas de reserva forestal, mientras las amenazas derivadas de dinámicas económicas extractivistas y poco productivas no generan la calidad de vida esperada y destruyen progresivamente los ecosistemas y sus riquezas.
Cambio Climático
El vasto complejo amazónico está experimentando cambios significativos debido a factores climáticos y humanos. El calentamiento global, por ejemplo, está aumentando los niveles de dióxido de carbono, lo que a su vez altera la capacidad de la selva para absorber este gas. Además, el aumento de las temperaturas está desequilibrando los ecosistemas, afectando de manera irreversible a la fauna y flora de la región.
La creciente incidencia de incendios forestales y la tala indiscriminada también están causando daños irreparables. Estos factores, combinados con los impactos humanos, están provocando un incremento anual en la cantidad de hectáreas de selva perdidas. Es crucial que tomemos conciencia de estos problemas y trabajemos juntos para proteger este ecosistema vital.
En Colombia, en 2010 el bosque amazónico presentaba una extensión cercana a los 40 millones de hectáreas, equivalentes a los dos tercios del total de los bosques de Colombia (Ideam, 2010b). La porción colombiana ubicada en el confín noroccidental de la Gran Cuenca representa 6,4% del total del bioma amazónico y 41,8% del territorio nacional. Los bosques naturales amazónicos de Colombia por su ubicación en el piedemonte andino, presentan una mayor diversidad ecosistémica que los brasileros y tienen una belleza escénica excepcional. Gracias a que la Amazonia colombiana está relativamente bien conservada, el país es considerado como megadiverso: posee el 10% de la biodiversidad mundial en tan solo el 0,7% de la superficie terrestre. Con relación al total nacional, en la región amazónica se encuentran el 70% de mamíferos (317 especies), 70% de peces continentales, 51% de reptiles (258 especies), 40% de anfibios (233 especies), 35% de aves (616 especies) (Morales, 1979; Ruiz et ál., 2007), y más de 25.000 especies de flora.
Hallazgos arqueofaunísticos en los contextos arqueológicos del Amazonas.
Sitio Abrigo de la selva:
Arqueologos: Javier Baena Preysler y Elena Carrión Santafé
Este importante lugar se encuentra en el parque nacional Chiribiquete y es una zona que se erige sobre unos abrigos rocosos de colosal tamaño. En este sitio, se han podido evidenciar en los paneles de las paredes pictografias donde hay representaciones de la fauna como siervos, jaguares, aves, serpientes, puercoespin, monos e insectos.
Este sitio es de suma importancia porque acerca a la fauna de mayor representatividad para los pueblos cazadores-recolectores, en este panel se puede incluso observar figuras de manadas y estrategias de caza.
Sitio Abrigo del Arco:
Arqueologo: Carlos Castaño Uribe
En las excavaciones llevadas en este panel han arrojado importantes datos sobre los cazadores-recolectores del Chiribiquete. Los restos óseos de fauna encontrados en un fogón tales como serpientes, aves y felinos. Las conclusiones de estos hallazgos arrojaron que estos animales no necesariamente eran para uso dietario, sino para practicas de rituales, pues el tamaño de los mismos y la aparente coloración de resinas, hacen deducir que eran utilizados en eventos chamanísticos.
Sitio el Guayabero
Arqueologo: Juan David Acosta Rodríquez
Estas zonas pudo ser habitada por un solo grupo cultural,en el que se destacaba una cerámica estilísticamente bien elaborada, con una gran cantidad de decorados, destacándose las incisiones tanto en los bordes como el
cuerpo, en las diferentes tipos de vasijas, acompañados de apliques y modelados,
tanto zoomorfos como antropomorfos, representando en su mayoría cabeza de
animales y rostros humanos. Igualmente se destaca el uso de pintura, en gran parte
rojo y blanco, representando formas geométricas. Dentro de las formas cerámicas,
es destacado los “budares”, usados para cocción del cazabe, a partir de yuca rayada.
Representaciones zoomorfas.