Conceptualización
En su sentido etimológico, la palabra “etnología”, proviene del griego éthnos, que significa “pueblo”, “etnia” o “cultura” y logos, que se traduce comúnmente como “conocimiento” o “ciencia”. De esta forma, se puede definir teóricamente a la etnología como “Tratado de los pueblos” y en la práctica: ciencia del hombre como ser cultural.[1] No obstante que dentro de las disciplinas humanísticas y las ciencias sociales, es común equiparar los términos “etnología” y “antropología”. Sin embargo, la etnología va más allá de un estudio étnico, implica también un método y una tradición distinta de la antropología como ciencia del hombre en México.
Actualmente, en gran parte del país se ofrecen maestrías y doctorados en antropología social y cultural, antropología física, arqueología, etnohistoria, lingüística antropológica, pero solamente existe una licenciatura en etnología ubicada en la Escuela Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México. A la postre, no existe ninguna oferta educativa de posgrado interdisciplinar en el campo etnológico y comunitario por parte de las Instituciones Públicas de Educación Superior. Aunado a esta ausencia de la etnología a nivel de posgrado, las problemáticas étnicas, comunitarias y sociales por las que atraviesa el país demandan un conjunto de estudios serios y profundos que merecen ser investigados para entender y atender sus retos y desafíos en el actual modelo de desarrollo.
Así, la Maestría en Etnología y Estudios Comunitarios (MEEC) es el producto de un esfuerzo colectivo emanado de la Unidad Académica de Antropología por la creación de un espacio dedicado a la generación, la difusión y la divulgación de conocimiento sociológico, histórico, antropológico e interdisciplinar encaminado a la comprensión diacrónica y sincrónica de los pueblos y las culturas desde una óptica multiversa y pluricultural. Lo anterior sustentado en la formación de profesionistas de alto nivel con un perfil transdisciplinar, crítico y propositivo a través del uso teórico y la aplicación práctica de las ciencias sociales y del conocimiento humanístico. Su misión se basa en la producción y la socialización de nuevo conocimiento en el área de la etnología y los estudios comunitarios.
La etnología entendida como una ciencia humanística y social muy próxima a la antropología se dedica al estudio sistemático de los pueblos y de las culturas actuales y pasadas que comprende un amplio repertorio de temas de la sociedad humana como es la diversidad biocultural, las interacciones sociales, las relaciones de parentesco, la organización familiar, los sistemas políticos, el pensamiento religioso, las artes, los sistemas económicos de adaptación y subsistencia, y la tecnología. Asimismo, se inscribe permanentemente en el desarrollo general de las ciencias sociales, es decir, en procesos activos en las reflexiones teóricas, metodológicas y epistemológicas que toman en consideración los aportes recientes de los estudios interculturales, de la perspectiva decolonial, los estudios de género, los estudios comunitarios, por nombrar algunos ejemplos. Empero, los estudios comunitarios, como su nombre lo sugieren, implica la investigación crítica y objetiva de la realidad de los grupos sociales delimitados conceptual o teóricamente por compartir materialmente determinadas características y condiciones históricas que les otorga el estatus de “comunitarios”.
[1] Dieter Haller, (2011), Atlas de Etnología, Madrid, Akal.