¿Qué es? El alcohol es una droga que deprime el sistema nervioso central, es decir, que enlentece las funciones del cerebro. El alcohol afecta a la capacidad de autocontrol, por lo que puede confundirse con un estimulante.
El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico, que tienen diferente concentración según su proceso de elaboración.
Presentaciones de Alcohol:
A nivel general, podemos dividirlas en cuatro grandes familias:
Bebidas Fermentadas (vino, cerveza, sidra, sake).
Bebidas Destiladas (whisky, vodka, ron, ginebra, tequila).
Bebidas Cordiales o licores (Limoncello, Amaretto, Baileys).
Bebidas Encabezadas (Oporto, Jerez, Madeira, Marsala).
Efectos en el cuerpo: Pocos minutos después de haber bebido, pueden aparecer una serie de
efectos cuya manifestación varía según la cantidad que se haya bebido y las características de la persona.
Por orden de aparición en el tiempo y en relación con la concentración en el organismo, estos efectos son los siguientes:
Desinhibición
Euforia
Relajación
Aumento de la sociabilidad
Dificultad para hablar
Dificultar para asociar ideas
Descoordinación motora y, finalmente, intoxicación aguda
Estrategias clave para prevenir el uso del Alcohol:
Establecimiento de normas claras
Definir reglas familiares consistentes sobre el consumo de alcohol y aplicar consecuencias apropiadas cuando se infringen.
Modelado de comportamientos responsables
Los adultos deben demostrar un consumo responsable o abstinente de alcohol, ya que los adolescentes tienden a imitar estos comportamientos.
Fomento de actividades saludables
Incentivar la participación en deportes, arte y otras actividades recreativas que proporcionen alternativas al consumo de alcohol.
Supervisión y conocimiento del entorno social
Estar al tanto de las amistades y actividades sociales de los adolescentes para detectar posibles riesgos y ofrecer orientación adecuada.