Desde hace algunos años, los jardines verticales se han puesto en tendencia. Cada vez más personas los eligen para decorar paredes y fachadas de domicilios y edificios. Y es que en su versatilidad, permiten traer un poco de verde a prácticamente cualquier espacio, tanto interior como exterior.
Se le llama jardín vertical a cualquier sistema que permite el cultivo de plantas en esta disposición, ya sea en contenedores independientes apilados o colocados en hileras contra una pared, o en paneles de siembra fijados a un muro. Su característica principal está en que la vegetación recibe los nutrientes que necesita de la estructura que la sostiene, no del suelo.
En primer lugar, decida el tipo de jardín vertical que desea. Las alternativas son amplias: desde macetas de pared o contenedores con ranuras tipo “bolsillo”, a soportes hechos de materiales reciclados, como palets de madera forrados con tela para paisajismo.
A continuación, evalúe las condiciones del ambiente para elegir las plantas que mejor se adecúan al mismo. La humedad, la temperatura y el grado de exposición solar son aspectos que no puede dejar pasar. Por ejemplo, si su jardín se encuentra en un espacio que no recibe luz directa del sol, se recomiendan las suculentas y los helechos. Por el contrario, para jardines en exteriores, elija plantas resistentes a diversas condiciones climáticas.
Aunque en la selección de las especies puede ser creativo y jugar con distintas densidades de follajes, tamaños, colores y formas, es importante combinar aquellas que tengan un ritmo de crecimiento similar, para evitar que se atrofien entre sí.
Así mismo, considere equipar su jardín con un sistema de riego moderno, que contemple el drenaje y la eliminación del agua para evitar problemas por la humedad. La mayoría de los jardines verticales hacen uso de la hidroponía, mediante la cual las plantas reciben sus nutrientes directamente del riego.
Además de aportar belleza natural, los jardines verticales son ideales para incrementar el aislamiento acústico, purificar el aire y, dependiendo de las especies que decida plantar, darle un uso productivo a cualquier muro, incluso en interiores y espacios reducidos.