Creo que ha habido muchas consecuencias sociales a raíz de los avances tecnológicos. En mi opinión, una de las más significativas es el impacto de las redes sociales, las cuales forman parte de la vida de todo adolescente en la actualidad. Las redes sociales mantienen a las personas conectadas, incluso cuando no se encuentran físicamente juntas. Puedes estar en ciudades o países diferentes y, aun así, mantenerte siempre al día. Además, han establecido numerosos estándares sociales, lo cual tiene tanto aspectos positivos como negativos.
En mi opinión, creo que existen dos factores principales que impulsan nuestra necesidad de avances en los campos científicos. El primero es el dinero. El dinero constituye la base de la supervivencia en nuestro mundo, ya que todo gira en torno a él; por esta razón, muchísimas personas contribuyen a los avances. El otro factor es nuestra necesidad de sobrevivir. Nuestra salud nos importa enormemente, lo que significa que nos esforzaremos por mantenernos lo más sanos posible durante el mayor tiempo posible. Los avances científicos y los nuevos descubrimientos en el ámbito de la medicina contribuyen a este fin.
Los avances científicos son de suma importancia en la actualidad; pueden contribuir a nuestra salud individual en general, pero también a nuestra protección como comunidad. Somos capaces de combatir numerosas enfermedades y dolencias, algo que, hasta hace no mucho tiempo, nos resultaba imposible. Además, este proceso no se detiene; los avances científicos ocurren a diario, incluso sin que nos percatemos de ello. Precisamente por esta razón, resulta fundamental comprender la importancia de establecer principios éticos. La ética permite regular diversos procedimientos —tales como los experimentos con seres humanos y animales— y nos faculta para realizar pruebas de una manera que no implique un uso abusivo de nuestro poder. Nos aseguramos de que los animales se sientan lo más cómodos posible y de que los seres humanos sean plenamente conscientes de los riesgos que asumen. De no existir este marco ético, nuestros estudios estarían plagados de tratos injustos y discriminación.