Introducción a los mapas mentales

¿Qué es un mapa mental?


Un mapa mental es una forma de presentar conceptos, ideas, de una manera que es bastante intuitiva de comprender. La teoría que sustenta el uso de los mapas mentales es que la mente funciona por asociación de ideas que se van vinculando unas con otras. El conectivismo es una de esas teorías, por ejemplo. 

Debido a lo anterior, se plantea que los mapas mentales ayudan al aprendizaje, permiten hacer una presentación de ideas de una forma “más natural”, y es una herramienta muy usada para recoger ideas durante una sesión de brainstorming (“lluvia de ideas”). A veces se les llama también mapas conceptuales, o mapas heurísticos.

 

Normalmente, un mapa mental comienza con un tema o pregunta central, de la cual se derivan “ramas”, a las que se va detallando con “sub-ramas”, las que aportan a la rama. Se pueden incluir dibujos, hipervínculos y otras formas de expresión para que el mapa sea más útil o atractivo.


¿Cómo se lee un mapa mental?

Es común que para leer un mapa mental se lo mire como un reloj con manecillas:

a) Se parte del centro (donde se plantea la pregunta o tema central)

b) La primera rama a leer suele ser la que está arriba a la derecha, tipo 1 de la tarde (o de la mañana)

c) Se avanza leyendo esa misma rama en sus ramificaciones

d) Se pasa a la rama siguiente, siguiendo el sentido de las manecillas del reloj, leyendo las ramificaciones en cada caso.


¿Para qué sirve?

Básicamente, se puede decir que un mapa mental es un documento. Por lo tanto, sirve en reemplazo de un documento Word, por ejemplo, o de una presentación powerpoint.

 

Algunos usos posibles de los mapas mentales son:

  • Tomar apuntes en una reunión (llevar un acta): Dada la naturaleza desordenada de las conversaciones, los mapas mentales, que permiten trabajar con tantas ramas y ramificaciones como se desee, permiten mostrar el orden subyacente en la discusión… y volver a centrarla cuando es necesario. Al mismo tiempo, el mapa mental permite subrayar las decisiones tomadas y convertirlas en un plan de acción en una forma muy visible. [un ejemplo de toma de notas en un seminario]
  • Hacer un resumen de un texto o libro: El mapa mental es por naturaleza sintético, con lo que el ordenar unas cuantas ideas básicas es sencillo.
  • Facilitar una lluvia de ideas (brainstorming): se parte de una idea o pregunta, y se van anotando todas las ideas que surgen, ordenándolas de a poco en categorías centrales (las grandes ramas). [un ejemplo de como se facilitó un taller con el mapa mental en formación a la vista de todos durante el taller]
  • Ordenar las ideas que uno tiene en la cabeza: cuando uno se siente inspirado,  tiene una tarea que hacer, o simplemente esta en un momento de inspiración, hacer un mapa mental permite ordenar las ideas, ponerlas en un esquema, y luego revisarlas fríamente reordenando lo que se necesite. [un ejemplo aplicado a las características deseables de los smartphones]
  • Preparar un proyecto: al organizar las ideas en categorías distintas, se vuelve muy fácil ordenar las diferentes tareas de un proyecto, e incluir las subtareas y responsabilidades que cada acción requiere. [un ejemplo de planificación de un taller]
  • Presentar de una manera distinta a un powerpoint: Powerpoint es una herramienta que está orientada a mostrar una secuencia de ideas, una diapositiva a la vez. El mapa mental permite en cambio mostrar más texto y sobre cómo se van hilvanando las ideas.
  • Hacer visible las relaciones entre las ideas: a medida que se va armando la maraña del mapa mental, se hace interesante observar cómo se formularon los ejes troncales del mapa mental, y como se van distribuyendo las ramas. Normalmente, no resulta muy complejo readecuar el mapa, repartiendo de diferentes maneras las ramificaciones hasta encontrar el ordenamiento que a uno le queda cómodo.

¿Cómo se hace un mapa mental?

Cuando Tony Buzan elabora el primer libro dedicado a los mapas mentales, la tecnología es tal que se plantea trabajar sobre papel, y hacer los mapas mentales a mano. Esa técnica sigue siendo válida y permite presentar trabajos muy bonitos, hasta incluso artísticos. Para eso, nada mejor que hojas blancas de papel (sin líneas), unos cuantos lápices de colores, y ¡a dibujar se ha dicho!

[Nótese que las ilustraciones son optativas, ya que el foco son las ideas que se pueden expresar tanto con imágenes como con texto. Eso sí, todos sabemos que una buena imagen vale mil palabras, y que a buen entendedor, pocas palabras. Los dibujos en el mapa mental tienen como fin ayudar a ubicar rápidamente las claves del mapa, y por supuesto refuerzan aún más su memorización.]

Un ejemplo de mapa mental hecho a mano es este: 

Imagen tomada de http://www.flickr.com/photos/choconancy/4033377992/sizes/l/ Este mapa es de Nancy White, una especialista en facilitación visual. Notarán el uso de tamaños de letras en función de la importancia de los temas, el uso de colores y dibujos.


Desde el auge de la PC, a fines del siglo XX, se está haciendo camino la técnica de hacer los mapas mentales con herramientas de computación. A medida que se van haciendo más potentes las computadoras, y se ha adquirido más experiencia con las interfaces, se han ido creando herramientas cada vez más prácticas de usar.


En general, estas herramientas ofrecen lo siguiente: se parte de un punto central en el mapa, en el que se anota el nombre del mapa, el concepto central, o bien la pregunta que anima el mapa. Luego se crea la primera rama, tal vez con unas pocas ramificaciones. Luego se añade una segunda rama, y así seguidamente. Algunas herramientas toleran tener varios centros y que hayan interrelaciones entre sus elementos respectivos, lo que puede ser interesante en casos particulares.


[Los dos mapas que están al principio de está página fueron creados con el programa Mindjet MindManager, mientras que el tercero (de fondo negro) se creó con Xmind. Ambos programas se decriben en la página siguiente]

 

 

¿Qué pueden aportar los mapas mentales a la educación?

Cómo ya debe estar claro a esta altura, los mapas mentales son útiles a todas las personas que tienen que trabajar con textos e ideas. Los sistemas educativos, por lo tanto, son un espacio privilegiado para el uso de esta herramienta. Los usos que se plantearon más arriba son todos posibles de aplicar en un ambiente educativo. En realidad, los mapas mentales pueden llegar a reemplazar los tradicionales apuntes que se toman en clase, y llegar a ser los nuevos repositorios de los conocimientos compartidos y elaborados en clase.


De hecho, comparar mapas mentales resulta mucho más sencillo que comparar textos, ya que se pueden comparar fácilmente las ramas principales entre sí, o ramificaciones particulares cuando se desea. De hecho, un trabajo interesante, en el nivel universitario por ejemplo, puede ser la creación de mapas que cubren las temáticas de una clase, y luego crear un meta-mapa que resuma el semestre de la materia (con vínculos a los mapas que relatan las temáticas particulares anteriores). Este puede ser un trabajo por grupos de alumnos que compitan entre sí por notas o puntajes adicionales.  Exponer estos trabajos en el internet en una galería de imágenes resulta sencillo, y permite a los alumnos de las futuras generaciones prepararse para las temáticas que habrán de estudiar. [Por cierto, aquí hay un post sobre como evaluar mapas mentales. Es corto, pero da unas pistas interesantes al menos.]

 

En cuanto a la educación no-formal (actividades comunitarias, programas de ONGs, etc.), en la que a menudo los requerimientos de redacción son mucho menores que lo que se acostumbra exigir en la educación formal, los mapas mentales ofrecen la posibilidad de expresar las ideas sin complicarse tanto, pero manteniendo la rigurosidad deseable en el ordenamiento y la organización de las ideas. Ello permite que las personas puedan expresar razonamientos, describir situaciones, y resumir sus conocimientos. De hecho, si lo que se busca es reforzar la capacidad de escritura, el mapa mental es una excelente forma de preparar el borrador de la redacción en forma rápida y sencilla.

 

En un proceso de educación informal, en la que amigos conversan y comparten conocimientos e ideas, resulta muy natural utilizar mapas mentales, pues no se procura la exactitud (o el tedio) de un texto debidamente redactado. Es una herramienta rápida, y hacer los ajustes y modificaciones resulta muy sencillo, especialmente cuando se trabaja en la computadora.



¿Quieres conocer herramientas informáticas para hacer mapas mentales? (de las pagadas, pero también de las gratis)

Visita la segunda parte de este post:

http://sites.google.com/site/vahidm/home/mapas-mentales/herramientas-para-crear-mapas-mentales



Más vínculos para aprender acerca de los mapas mentales:


http://es.wikipedia.org/wiki/Mapa_mental

http://el50.com/2007/08/14/mapas-mentales-una-forma-de-organizar-y-estimular-las-ideas/

http://www.maestrosdelweb.com/editorial/trucos-de-la-mente-creativa-mapas-mentales/

En Youtube están varios videos que muestran el desarrollo de un mapa mental:

http://video.google.com.ec/videosearch?q=mapas+mentales&oe=utf-8&rls=org.mozilla:es-ES:official&client=firefox-a&um=1&ie=UTF-8&ei=INHkSuHMO8HClAeEl-joCg&sa=X&oi=video_result_group&ct=title&resnum=11&ved=0CC4QqwQwCg#


Un video (en francés) que muestra el uso de mapas mentales en Finlandia en 5° básico: http://www.youtube.com/watch?v=aEBjSnGsqto&feature=player_embedded