En el aparato reproductor femenino, los labios (commissures) son pliegues salientes que bordean la vulva y forman parte de las estructuras del aparato genital externos de la hembra humana. En total son cuatro, dos en cada lado de la vagina, los más externos son llamados labios mayores y el par más interno labios menores, equivalentes y del mismo origen embrionario que el escroto masculino.
Los labios mayores, desde el monte de Venus, rodean luego la terminación inferior de la vagina y se fusionan entre sí. Miden aproximadamente 7-8 cm de largo, 2-3 cm de ancho y entre 1 y 1,5 cm de espesor. La superficie externa es rugosa y, luego de la pubertad, cubierta por vello púbico, mientras que la superficie interna es lisa y en continuidad con los labios menores. La piel es semejante al resto de la piel humana, constituida por tejido cutáneo, glándulas sebáceas y sudoríparas, folículos pilosos y tejido adiposo. El ligamento redondo del útero termina en el tejido adiposo y piel de la parte anterior del labio, estos son como de 5 cm.
Los labios menores, también llamados ninfas, se encuentran por dentro de los labios mayores, se extienden desde el capuchón del clítoris, formando un prepucio, hasta rodear el orificio de la uretra, la vagina y terminar en la llamada horquilla perineal, a pocos centímetros del ano. El revestimiento de los labios menores es distinto al de los labios mayores, es una membrana mucosa que está ricamente inervada e irrigada, por lo que son más sensibles, de color más rosado y no tienen glándulas sudoríparas ni folículos pilosos.
La coloración, el tamaño y la apariencia general de los labios varía extensamente entre una mujer y otra. En algunas mujeres, los labios menores están prácticamente ausentes, mientras que en otras pueden ser carnosas y protuberantes. A menudo son asimétricos. Durante la estimulación sexual, los labios se llenan de sangre, típicamente hinchándose y oscureciéndose o bien enrojeciéndose.
La cirugía de labiaplastía es una cirugía cosmética controvertida que reduce, crea o cambia la forma de los labios menores.
Vista de una vulva:
La mujer en posición de pie, los labios menores parcialmente cubiertos.
La exposición de los labios menores mediante la difusión de los labios mayores
Vista frontal
Visto en detalle
Labios menores pequeños, no sobresalen de los labios mayores.
Labios menores prominentes, sobresalen de los labios mayores.
Las estructuras de los genitales externos
Labios menores prominentes, sin modificación del vello púbico
Labios menores pequeños o labios mayores más grandes como los labios pequeños
Labios menores prominentes.
1. ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE VULVA Y VAGINA?
La vulva es todo lo que se ve por fuera, todo lo que se puede mirar sin tener que hacer barranquismo ni “especulología”.
Por tanto la vulva (en chicas/mujeres no intersex* (1) está formada por los labios (mayores y menores) el capuchón del clítoris (la “bolita” donde se unen los labios menores), el orificio de la uretra (el “agujerito del pipí”) y el orificio de la vagina ¡ATENCIÓN! Hay que decir que no es un agujero abierto, como suele venir dibujado, sino más bien una rajita cerrada.
Entonces ¿qué es la vagina? La vagina es un conducto formado por paredes fibromusculares que en reposo están pegaditas, por eso, si queremos ver cómo es la vagina por dentro, tenemos que separarlas. Si queremos explorarla podemos introducirnos algún dedo y tocar sus paredes, notando cómo la vagina al ser un conducto elástico irá adaptándose a nuestro paso. Tiene partes más rugosas, otras más suaves…. ¿Lo habéis probado? ¡Pues es MUY IMPORTANTE! Nuestros genitales no son un agujero negro que aparecen durante el coito y una vez se termina, desaparecen. Es súper importante conocer tus genitales: saber cómo es tu vulva (saber qué hay ahí abajo) y haber explorado tu vagina (con uñas recortaditas mejor). Los genitales son otra parte más de tu cuerpo y además, pueden darte momentos muy felices (tus rodillas también, todo es ponerse) ¿Por qué no establecer una bonita relación con ellas? Además todo son ventajas, si tú sabes cómo son, cómo huelen, sabes sus gustos, sus preferencias, te sientes orgullosa de ellas…va a ser de gran ayuda cuando quieras compartir sus encantos con otras personas.
2. ¿CÓMO SON UNOS LABIOS GENITALES NORMALES?
¡La pregunta del millón!
Repite conmigo: NO HAY GENITALES NORMALES, NO HAY RELACIONES NORMALES, NO HAY CUERPOS NORMALES… CADA PERSONA ES ÚNICA Y DIVERSA ¡creéme! Hay muchas chicas/mujeres cis* (2) que se preguntan si sus labios son normales debido a su tamaño. En los libros de anatomía, en las pelis porno, en los anuncios de la televisión…suelen salir vulvas (venga lo digo) “normativas”: los labios “menores” quedan recogidos dentro de los labios mayores. Sin embargo, a muchas ¡MUCHÍSIMAS! mujeres les sobresalen los labios menores por fuera de los labios mayores (a veces uno de ellos, otras veces los dos). También hay mujeres que apenas tienen labios menores…y esto NO SE HABLA, NO SE ENSEÑA, NO SE CUENTA. ¿Y cuál es la consecuencia? Que muchas chicas/mujeres cis* creen que tienen una anomalía, otras se acomplejan y algunas pagan por mutilarse los labios (y digo mutilarse a conciencia, porque si recortas piel, pierdes sensibilidad ¿y esto no se hace con niñas en otros países y nos llevamos las manos a la cabeza?) Por tanto, igual que no hay dos mujeres iguales, tampoco existen dos vulvas iguales. Así que no nos queda más remedio, que empezar a querer la nuestra. Como he dicho antes, todo son ventajas.
3. ¿SE PUEDE SABER SI LE HE SIDO INFIEL A MI PAREJA PORQUE SE ME EXTIENDA LA VAGINA?
4. ¿SE ME PUEDE CERRAR LA VAGINA?
5. ¿LA VAGINA CAMBIA DESPUÉS DE LA PRIMERA VEZ?
No os podéis imaginar la de consultas que nos llegan a las sexólogas y sexólogos sobre el tamaño de la vagina. Esto lo único que indica es que a día de hoy hay una falta considerable de educación sexual. Si las sexólogas y los sexólogos estuviéramos presentes en las escuelas, llegaríamos a la edad adulta con muchas de estas dudas ya resueltas. La anatomía genital es uno de los grandes temas en consulta, y es uno de los más fáciles de resolver: un poco de teoría y de regalo, un espejo. Amigas, ¡hay que mirarse más! Dicho esto….
La vagina, es una pared musculosa y es MUY ELÁSTICA (os recuerdo que la mayoría de bebés salen por ahí) Por tanto, igual que ensancha/vuelve a su sitio. Vuelvo a poner el ejemplo del parto, una vez que sale el bebé por ahí, la vagina vuelve a su ser (las mujeres no van con un agujero del tamaño de una cabeza por la vida) Así que esto responde a las tres preguntas:
¿Se puede saber si le he sido infiel a mi pareja porque se me extienda la vagina?: NO. La vagina a prueba de infidelidades no existe. Si tu pareja piensa que algo ha cambiado en tu vagina y desconfía de ti, plantate la relación. Lo más difícil de superar en una infidelidad son los pensamientos, así que si decidiste hacerlo, la responsabilidad es tuya, no de tu vagina.
¿Se me puede cerrar la vagina? TAMPOCO. Muchas chicas creen que se les cierra porque hace tiempo que no tienen relaciones con penetración y por tanto, la penetración les cuesta. Aquí el problema no es cuestión de cerrajero, si no de “coco”. Tu cabeza tiene que estar pendiente de registrar las sensaciones agradables, para que la vagina lubrique y la penetración sea más fácil. Si hace tiempo que no tienes relaciones quizás estés más pendiente de “lo haré bien” “llegaré a dar la talla” que de disfrutar…y esto hace que tu cuerpo, los músculos que rodean la vagina se tensen y en estas condiciones, es complicado que haya penetración y mucho menos, placer. ¿Y acaso las relaciones eróticas no son para disfrutar?
¿La vagina cambia después de la primera vez? ¡NO! Ni después de la primera, ni de la segunda, ni de la otra. La vagina cambia cuando la mujer está excitada. En ese momento se estira, se dilata y lubrica para estar lista para una posible penetración (por eso se adapta bien a cualquier forma y tamaño) pero luego SIEMPRE vuelve a su forma natural. La vagina se dilata también en un parto.
Para concluir os haré un resumen con los mantras a tener en cuenta:
Quiérete mucho, eres la persona más importante de tu vida y con la que vas a pasar el resto de tus días. (Muy frase de libro de autoayuda ¿no? Da igual, ¡hazlo!)
Quiere tu cuerpo, eres preciosa porque eres única, no hay nadie como tú. ¡Aprovecha!
Ama, explora y relaciónate con tus genitales: Están ahí, no hagas como si no existieran.
Repite conmigo (otra vez): no hay genitales normales, no hay labios normales, no hay cuerpos normales.
La vagina no es una chivata.
Vulva es una palabra muy bonita ¡úsala! Si tienes peques alrededor enséñales esta palabra y acompaña su proceso de autoconocimiento. Lo que no se nombra, o no existe o es algo malo. ¿Qué hay de malo en llamar a las cosas por su nombre?
Súbete a una silla y grita fuerte ¡QUE VIVA LA DIVERSIDAD!
(1) Intersex*: es un término que en general se utiliza para una variedad de situaciones del cuerpo, en las cuales, una persona nace con una anatomía reproductiva o sexual que no parece encajar en las definiciones típicas de masculino o femenino.
(2) Chicas/mujeres CIS género*: son aquellas mujeres que su género se corresponde con el sexo que fueron asignadas al nacer. En todo el artículo cada vez que nombro chicas/niñas/mujeres hago referencia a personas CIS.
Los 8 tipos de vagina (dependiendo de la forma de la vulva)
Una clasificación de los diferentes tipos de vagina según la estructura de su zona superficial.
Una sencilla clasificación.
La anatomía humana es diversa y variada. A pesar de que a veces podemos pensar que todos o casi todos tenemos las mismas partes del cuerpo desarrolladas de una manera semejante o parecida, lo cierto es que existe una enorme diversidad de formas, colores y desarrollos en cualquier parte de nuestro cuerpo. Podemos ver diferencias a nivel de que existen manos más grandes o más pequeñas, diferentes disposiciones de la grasa corporal, un ombligo más hundido o más salido, o diferentes tamaños y formas de senos, por ejemplo.
Ello también ocurre cuando hablamos de estructuras del aparato genital, como la vagina en el caso de la mujer. La forma de este órgano puede ser único de cada mujer, pero a grandes rasgos algunos estudios parecen indicar que en general podemos encontrar alrededor de ocho tipos de vagina. Es de este tema del que vamos a hablar en el presente artículo.
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¿A qué le llamamos vagina?
Se conoce como vagina a uno de los principales órganos del sistema reproductor femenino. Se trata de una estructura en forma de conducto músculo-mucoso que es la vía de entrada al resto de órganos y estructuras del sistema reproductor. Concretamente es un conducto que va desde su entrada en la vulva hasta el útero.
Es a través de la vagina por la que se introduce el pene durante las relaciones sexuales o el punto de salida al mundo exterior del bebé en el momento del parto. Es también donde se localiza el himen en mujeres vírgenes, o por dónde sale la sangre menstrual durante el período o menstruación.
La vagina es una estructura interna, siendo la parte externa del sistema genital femenino la ya mencionada vulva (en la que además de la entrada a la vagina encontramos el pubis, el clítoris y la uretra rodeados por los labios menores y mayores).
Los tipos de vagina principales
A pesar de que vagina y vulva no son lo mismo, a menudo cuando muchas personas hablan de la primera hacen referencia al conjunto de vulva y vagina. De hecho, se han establecido tipologías de vagina que, en el fondo, hacen referencia a tipos de forma del conjunto de estructuras de la vulva.
A pesar de ello, vamos a reflejar las principales ocho tipos de vagina que se han observado en base a la forma de la vulva (si bien no son las únicas existentes).
1. Ojo cerrado
Este tipo de vulva, con apariencia de un ojo cerrado. Suelen ser vaginas ligeramente estrechas y aparecen como cerradas debido a que los labios mayores son más grandes que los menores y los tapan. Es la más prototípica y considerada estética, pero curiosamente está entre las menos comunes. También se denomina a esta forma Barbie, dado que se asemeja a la típica que suele ponerse a una muñeca.
2. Herradura
Este tipo de vagina se caracteriza porque en la parte superior los labios menores son más grandes que los mayores y estos últimos están un poco más separados que la media, con lo que el labio más interno queda expuesto y resulta visible. Sin embargo en la parte inferior los labios mayores son más grandes y sí recubren los menores. Ello da como resultado una vulva que recuerda a la forma de una herradura de caballo.
3. Cisne
También llamada forma de percebe, en este caso los labios menores son más grandes que los mayores (siendo los primeros visibles) y el clítoris es de gran tamaño, sobresaliendo y resultando visible con facilidad.
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4. Tulipán
Una de las formas más comunes, se caracteriza por la presencia de unos labios menores que resultan ligeramente visibles entre los mayores, recordando a los pétalos de un tulipán. En este caso los labios menores están mayoritariamente cubiertos.
5. Llama olímpica
Esta forma recuerda ligeramente a la de la antorcha prendida de una llama olímpica. En este caso se observa como el clítoris tiene un capuchón de mucho mayor tamaño que el órgano que recubre.
6. Mariposa
El tipo más común, se caracteriza por tener labios menores que sobresalen entre los mayores, abriéndose por encima de éstos. También suele considerarse que tiene forma de cortina.
7. Bata de cola
Al igual que en el caso anterior, los labios menores son más grandes que los mayores y los recubren, pero en este caso su tamaño hace que tengan pliegues y ondulaciones y además no es imprescindible que recubran por completo los labios mayores.
8. Inflada
Muy semejante a la forma de ojo cerrado a Barbie, pero los labios tienen aspecto de estar colgando o inflamados sobresaliendo un poco del hueso púbico.
Diferentes aspectos en las vaginas pueden diferir entre sí
Los anteriores tipos de vulva son un ejemplo de diferencias de forma en las estructuras de los genitales femeninos. Pero si nos centramos en lo que es propiamente la vagina, podemos encontrar diferentes aspectos en los que diferentes mujeres pueden diferir.
Una de ellas es su profundidad: no todas las vaginas tienen el mismo tamaño, existiendo algunas que son más profundas o largas (separándose más o menos el útero de la entrada a la vagina) que otras. También la edad y el envejecimiento afectan a la vagina, pudiendo alterar distintas propiedades como la lubricación. El color o la trayectoria (existen vaginas ligeramente lateralizadas) son más ejemplos de ello.