8.- DIOS (L y M: Ricardo Caro)
No encontramos a Dios en la urnas, en las nubes, en los ritos.
No es una construcción del pensamiento, un fantasma, una ilusión, una hueca devoción.
Esta oración brota de la necesidad más profunda de descubrir a Dios en la vida, de encontrarlo cercano y palpable para que se quede contigo, forme parte de ti y te transforme.
Dios de misericordia,
Dios de justicia y amor,
Dios, que pasas siempre a mi lado
vestido de hambre y dolor,
de fiesta, canción y alegría.
¡Quédate, cambia mi vida, Señor!
HAZME SIEMPRE POBRE,
QUE PONGA NOMBRE A LA POBREZA,
CONCÉDEME TENERTE CERCA,
SEÑOR .
DIOS, QUÉDATE, DIOS (2)
Dios compasivo y clemente,
Dios de la vida, Señor,
Dios, que ríes en la cara del niño,
te anuncias por boca del cantor,
profeta, compañero y amigo.
¡Quédate, cambia mi vida, Señor!
Dios de la esperanza,
Dios luz y camino,
Dios, que prometes la tierra nueva,
cruz de muerte que salva,
Jesús, hermano y maestro,
¡quiéreme! ¡acepta mi vida, Señor!