1. EL PAIS DE JESÚS
Todo acontecimiento histórico está marcado por el entorno geográfico. La geografía física y humana condicionan en gran medida la política, la religión, el carácter .... Pero también los lugares están cargados de significado, cuando forman parte de un relato.
Palestina es un país pequeño, situado en Oriente Medio, a orillas del mar Mediterráneo, que encierra gran variedad de paisajes. En tiempos de Jesús estaba dividido en tres regiones, Galilea, Samaría y Judea.
* GALILEA: Es la región donde vive Jesús. En ella comienza a predicar. Galilea siempre fue región abierta a rutas de comercio, a contactos con otras culturas... hasta el punto de ser considerados los galileos como judíos poco ortodoxos. Galilea es una región fértil, con un gran lago de agua dulce. Aquí Jesús es escuchado, nacen las parábolas relacionadas con la agricultura. Aquí cobra sentido el mensaje de Jesús.
* SAMARIA: Situada entre Galilea y Judea. Es fértil y con alto nivel urbano. Tradicionalmente considerada una tierra de herejes, sus habitantes nunca fueron considerados auténticos judíos de religión, pues muchos procedían de colonos extranjeros.
* JUDEA: Era el centro religioso, económico y político de toda la zona. Jerusalén se alza en un macizo montañoso, rodeado de franjas de desierto pedregoso. Es el lugar santo por excelencia para los judíos. Jerusalén es el símbolo del poder.
Políticamente, esta zona estaba bajo la influencia del Imperio Romano. Pertenecía a la provincia de Siria, si bien Judea, tras la muerte de Herodes el Grande se constituyó como provincia de tercera clase. Al frente estaba un gobernador con poder político y militar.
Social y religiosamente existían varios grupos con tendencias diversas:
* Saduceos: ligados a la clase más pudiente, no creían en la resurrección (Mc 12,18-27).
* Fariseos y escribas: judíos ortodoxos que estudiaban e interpretaban la Ley al pie de la letra, creando una red de mandamientos complicados. Se oponen claramente a Jesús y a los primeros cristianos (Mc 7,1-23).
* Zelotas y sicarios: si bien el origen de estos grupos es incierto, sabemos que se oponían a la dominación romana y luchaban por la libertad de Israel. No aceptan a Jesús por no alzarse militarmente contra Roma (Cf. 10,35-45).
* Los marginados: eran aquellos a los que los círculos de poder religioso y económico apartaban de la vida social: publicanos al servicio de Roma,prostitutas, minusválidos, leprosos.... Marcos nos presenta a Jesús siempre a su lado (Mc 2,13-17; 14,3-9).
Repasa la información de la página: Palestina en tiempos de Jesús y realiza las actividades interactivas:
Observa las imágenes anteriores y responde:
Escribe en el cuaderno 4 nombres que ha recibido la tierra donde vivió Jesús a lo largo del tiempo.
¿Qué diferencia había entre el Templo y la sinagoga?
¿Con que fiestas cristianas coinciden en el tiempo la Hanukkah, la Pesaj y el Shavuot?
RECUERDA:
Jesús vivió prácticamente en tres lugares:
Nazaret: donde transcurrió la primera y más larga etapa de su vida.. Ahí vivió Jesús con su familia los primeros 30 años, con su familia.
Cafarnaún, centro de actuación durante su vida pública. Allí comenzó a reunir a sus discípulos y a predicar la Buena Noticia.
Jerusalén, donde se manifestó el misterio pascual. Su presencia en la capital fue breve, pues sus acciones y sobretodo su mensaje desafió los pilares del judaísmo.
REPASAMOS
Pincha aquí y sitúa en el mapa algunos hechos de la vida de Jesús. Busca las citas para descubrir los lugares donde sucedieron.
Jesús Hombre
Conocemos a Jesús de Nazaret por los evangelios. Jesús vivía según las costumbres de la época, tenía amigos, acudía los sábados a la sinagoga, celebraba las fiestas … era un hombre de su tiempo, pero también fue una persona muy especial: se enfrentaba con los fariseos, hablaba con los impuros y marginados, comía con publicanos y pecadores …
Los Evangelios nos presentan a Jesús como un hombre bueno que llevaba una vida sencilla y ayudaba a los demás.
Nació de María, su madre, en Belén (Lc. 2, 6-8)
Vivió en Nazaret con su familia hasta los 30 años, donde aprendió un oficio
Jesús pensó, trabajó, dudó, se preocupó, pasó hambre y sed, se enfadó y se alegró como hacemos todas las personas. Sus manos ayudan, acogen y sirven a los demás (Jn. 13, 5)
Fue condenado a morir en la cruz por decir de sí mismo que era Dios. (Mc. 15, 37)
Jesús mira con cariño al joven rico cuando le anima a vender sus bienes. (Mc. 10, 21)
El nuevo testamento también presenta a Jesús como un hombre extraordinario y como el Hijo de Dios:
Su autoridad al invitar a seguirle
Poder para perdonar pecados y realizar milagros y curaciones
La forma de de relacionarse con Dios, al que llama Papá (Abba)
La resurrección
Un Mesías anunciado:
por los profetas varios siglos antes de nacer:
"Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel" (Is. 7, 14)
por los ángeles:
"El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir y dar a luz a un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús...…será santo y será llamado Hijo de Dios" (Lc. 1, 30-31 y 35)
El misterio de Jesús
El misterio de Jesús consiste en ser el Hijo de Dios y ser verdadero hombre y verdadero Dios. Un Mesías que es hijo de Dios, que conoce al Padre, que nos habla de Él y de su amor hacia nosotros. En Jesús hay dos naturalezas la humana y la divina, a lo largo de los evangelios encontramos referencias a estas condiciones.
Como verdadero hombre, tuvo los mismos sentimientos y necesidades que las demás personas: amor, alegría, tristeza, sed, hambre… Fue «como nosotros, menos en el pecado» (Carta a los Hebreos 4, 15).
Como verdadero Dios, fue concebido en la Virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo. Conoció quién era su Padre Dios y su condición de ser el Hijo de Dios, hecho hombre para salvarnos. Realizó milagros. Y reveló que Él era el Mesías y el Salvador anunciado en el Antiguo Testamento.
Busca las siguientes citas y completa la tabla.
Jesús Hombre/ Jesús Dios
Mt. 8,23-27 Jn. 4,5-8 Mc. 2, 1-12 Mc. 14, 33-34 Mc. 16, 19 Mt. 4,2 Lc. 7, 18-23
Jn. 2,1-11 Mc. 15, 37-39 Lc. 24, 5-7 Rom. 10,9 Jn. 11, 33-35
La misión de Jesús.
Jesús vive en Nazaret con su familia hasta, aproximadamente, los treinta años. por eso muchos le llaman Nazareno.
Conocemos pocas cosas de su vida en Nazaret. por eso, a esta etapa de la vida de Jesús desde su nacimiento hasta los treinta años, se le denomina Vida oculta.
Cuando Jesús tiene unos 30 años, se bautiza y comienza su Vida pública
Jesús conoce su misión, anunciar la Buena Noticia, anunciar la llegada del Reino de Dios (Lc. 4, 18-21). Una misión que el profeta Isaías había anunciado hacía mucho tiempo.
Durante aproximadamente tres años Jesús recorre su país, Palestina, anunciando la Buena Noticia, curando a los enfermos y manifestando a todos los hombres el amor de Dios.
Muchas personas buscaban a Jesús para escuchar su mensaje y pedirle ayuda, Jesús se preocupaba por la felicidad de las personas. Con sus palabras y acciones ayudaba a quienes se acercaban a él. Algunos al oírle deciden seguirlo, para ellos Jesús es su Maestro, pues les enseña a vivir siguiendo este mandamiento de amor. Estos seguidores de Jesús se convirtieron en discípulos.
Los relatos de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento narran cómo muchas personas se encontraron personalmente con Jesús. Ellos le conocieron y fueron testigos de su vida y enseñanzas. Algunos ejemplos son San José y la Virgen María; sus apóstoles; amigos como Lázaro, Marta y María; los enfermos que curó milagrosamente, y la multitud que le seguía: «Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él. Acudió a él mucha gente» (Mt. 15, 29).
Estos primeros testigos descubrieron que Jesús era verdadero Dios y verdadero hombre: verdadero Dios por sus milagros, su resurrección y por ser el Hijo único de Dios, de la misma naturaleza que su Padre Dios, y verdadero hombre por su gran humanidad, sentimientos y comportamientos ejemplares.
A lo largo de su vida Jesús tuvo encuentros con muchas personas. Encuentros en los que Jesús da lo mejor de si: el amor de Dios. Amor que cambia la vida de las personas y las transforma en hombres y mujeres nuevos.
El encuentro con Jesús no deja a nadie indiferente. El muestra a cada persona la ternura de Dios y el amino para ser feliz. Cuando alguien conoce esta verdad su vida se transforma. a este proceso de cambio se denomina "CONVERSIÓN"
CONVERSIÓN: cambio o transformación personal. Adopción de una religión, creencia o estilo de vida que no se tiene
La conversión es un cambio profundo de la mente y el corazón. Jesús daba esperanza a personas que la habían perdido completamente.
Además de sus apóstoles, muchas son las personas que a lo largo de los siglos han continuado la misión de Jesús.
«Id por todo el mundo bautizando a las gentes en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo»
Del mismo modo que Jesús fue encontrándose y llamando a distintas personas en el evangelio, también hoy los cristianos están llamados a tener un encuentro con Jesús en algún momento de su vida.
Pero, ¿como encontrarnos hoy con Jesús? Actualmente la Iglesia es la continuadora de la misión de los apóstoles, los cristianos de hoy, al igual que ellos, continúan con el anuncio de la Buena Noticia, celebran su fe y colaboran en la construcción del Reino de Dios. Existen diferentes caminos en los que Jesús se nos hace presente:
La comunidad cristiana: A través del testimonio de otros creyentes.
La Biblia: Leer la biblia con fe es una forma de escuchar su invitación a seguirlo.
Los pobres y necesitados: Acercarse a los que sufren es una forma de reconocer y amar a Jesús.
La oración: En el silencio podemos escuchar y hablar con Jesús que nos da luz, nos guía y nos anima.
Los sacramentos: Signos de la presencia de Jesús.
Contesta a las siguientes preguntas:
¿De qué manera la biblia nos ayuda a conocer a Jesús?
¿Qué caminos de encuentro con Jesús hay hoy?
Jesús hablaba y ponía en práctica lo que decía. Vivió como Dios quería: amando, acogiendo a los demás y haciendo el bien, era un judío diferente a los demás y mostraba abiertamente su opinión sobre la Ley (Mt. 22, 34-40) Perdonaba en nombre de Dios cualquier pecado y llevó el amor y la salvación de Dios a todos los hombres.
Jesús habla del amor de Dios a todo el mundo, pecadores, niños, enfermos, mujeres y a los habitantes de otras regiones, como los samaritanos (los galileos y judíos no se relacionaban con los samaritanos) Jn. 4, 5-14 Jesús era seguido y escuchado por hombres, mujeres y niños, que reconocieron en Él al hijo de Dios, al Mesías, su sabiduría poco habitual, su manera de hablar, a través de parábolas y su capacidad de hacer milagros, hacen reconocer en Jesús al Hijo de Dios. Con sus palabras y milagros Jesús hace presente el Reino de Dios. Jesús no realiza los milagros para ganar fama y llamar la atención, sino para mostrar el amor de Dios. Los milagros hacen presente que Dios está presente en el mundo y en la vida de las personas. Además muestran que Jesús es el Hijo de Dios y posee el mismo poder que Dios.
¿Qué es el Reino de los Cielos?
Jesús invita a un estilo de vida diferente y lo ilustra con ejemplos que todos pueden entender: hay que terminar con los odios entre vecinos y adoptar una postura más amistosa con los adversarios y con aquellos que hieren nuestro honor. Hay que superar la vieja “ley del talión”: Dios no puede reinar donde los vecinos viven devolviendo mal por mal, “ojo por ojo y diente por diente”. Hay que contener la agresividad ante el que te humilla golpeándote el rostro: “Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra”. Hay que dar con generosidad a los necesitados que viven mendigando ayuda por las aldeas: “Da a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames”. Hay que comprender incluso al que, urgido por la necesidad, se lleva tu manto; y tal vez necesita también tu túnica: “Al que te quite el manto, no le niegues la túnica”.
Hay que tener un corazón grande con los más pobres.
Lee Mt- 2, 1-12, ponte en el lugar del paralítico e imagina como continuaría la historia:
" El paralitico se pone en pie ............"
«Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere da mucho fruto» (Jn 12, 24)
Estas palabras de Jesús, más elocuentes que un tratado, nos desvelan el secreto de la vida. No hay resurrección sin muerte. Faltan pocos días para su muerte. Será dolorosa, humillante. ¿Por qué morir, precisamente Él que se ha proclamado la Vida? ¿Por qué sufrir Él que es inocente? ¿Por qué ser calumniado, abofeteado, ridiculizado, clavado en una cruz, el final más infamante? Y, sobre todo, por qué Él que ha vivido en la unión constante con Dios, se sentirá abandonado por su Padre? También a Él la muerte le da miedo; pero tendrá un sentido: la resurrección. Había venido para reunir a los hijos de Dios dispersos, a romper las barreras que separan a pueblos y personas, a hermanar a los hombres divididos entre ellos, a llevar la paz y construir la unidad.
¿Qué hizo Él para “dar mucho fruto”? Lo compartió todo con nosotros. Asumió nuestros sufrimientos. Se hizo con nosotros tiniebla, melancolía, cansancio, contraste… Probó la traición, la soledad, la orfandad… En una palabra, se hizo “uno con nosotros”, cargando con nuestros pecados. Nosotros tenemos un modo de decirle que le estamos inmensamente agradecidos por su infinito amor: vivir como Él vivió.
Durante la Última Cena, Jesús se despidió y compartió el pan y el vino con sus discípulos.
Jesús pidió a sus discípulos que repitieran este gesto en su memoria, para que lo recordasen y pudieran recibirle en la celebración de la Eucaristía.
La muerte de Jesús fue una injusticia desde el punto de vista humano, sin embargo, para los cristianos es una buena noticia ¿Por qué?
- Porque forma parte del Plan de Dios
- Porque Jesús lo acepta libremente
- Porque a través de este hecho nos manifiesta su amor.
- Porque es Salvadora, nos libra del pecado y de muerte.
- Porque es el paso a la Resurrección.
" ...si el Mesías no ha resucitado, es vana nuestra proclamación, es vana nuestra fe." (1ª Cor. 15,14)
La muerte y resurrección de Jesús es el acontecimiento fundamental de la fe cristiana.
Los cristianos actuales continúan la misión de los primeros apóstoles de Jesús siguiendo su llamada. El encuentro con Jesús cambia la vida. Muchos cristianos, animados por la fuerza del Espíritu Santo, eligen dar a conocer a Jesús a todos los hombres y dedican toda su vida a seguirlo. Seguir a Jesús es entregar la vida como él la entregó; es amar a Dios por encima de todo, y por él a todos, especialmente a los más pobres y necesitados.
Ser cristiano no es simplemente conocer a Jesús a través de los libros, saber de él, haber leído el evangelio … ser cristiano implica una relación personal con Jesús que nos ama y nos invita a seguirlo. Hacer de Jesús un maestro y seguirlo como sus discípulos, tomarlo como modelo de vida. Para algunas personas este proceso llega a suponer un radical cambio en sus vidas: dejar a su familia, su país, su profesión, sus bienes … Extender el amor, el respeto y el perdón, son tan importantes que merece la pena.
TRABAJO FINAL TRIMESTRE
Hemos hecho un recorrido por la figura de Jesús, su entorno geográfico, la sociedad de la época, su mensaje, sus características..... pero la imagen de Jesús no siempre ha sido la misma a lo largo de la historia: ideologías, momento hco., ..... desde los primeros cristianos hasta hoy podemos encontrar muchas interpretaciones .............Y vosotros, ¿Quien decís que soy yo?
Gregorio Fernández – Martínez Montañés: El arte nuevo de hacer imágenes
Tenemos pocos datos sobre el aspecto físico de Jesús. la sabana Santa nos da una idea, artistas de numerosas épocas lo han representado según distintos modelos, técnicas y los distintos estilos artísticos. En la exposición que hemos visitado hemos encontrado dos ejemplos de la profunda espiritualidad que destilaban las imágenes de ambos en un Barroco que se abría a la representación más realista de la fe cristiana. Dos grandes figuras del siglo XVII y de la imaginería española, hasta el punto de que «cambiaron la forma de representarnos a Dios y crearon un arte nuevo a la hora de hacer imágenes».
Crearon un tipo físico de Dios que marcó la devoción de la gente en los siglos siguientes. Y a partir de sus imágenes seguimos viendo el rostro de Dios hoy.
Trabajo:
Trabajo en grupos de 3 personas máximo
Deberéis elegir una imagen de Jesús relacionado con uno de los autores de la exposición y elaborar (utilizando cualquier tipo de material) un paso de Semana Santa en el que aparezcan dichas imágenes.
Se trata de profundizar de manera personal en el conocimiento de Jesús
Expresar los contenidos adquiridos de forma plástica
Favorecer la creatividad
La Pascua: El centro de la vida cristiana.
- La Semana Santa
Los cristianos recordamos durante la Semana Santa, los últimos días de la vida de Jesús.
Celebramos que Jesús muestra su amor a toda la humanidad. La Semana santa culmina en la fiesta del Domingo de Resurrección. Este día celebramos que Jesús ha vencido al pecado y la muerte y está VIVO.
- La pascua judía y la Pascua cristiana
Los acontecimentos más importante de la vida de Jesús, y que los cristianos celebramos durante la Semana Santa, sucedieron en Jerusalén durante las fiestas de Pascua judía - paso de la esclavitud a la libertad del pueblo judio, ayudado por Dios, de la mano de Moisés -.
Gracias a la resurrección de Jesús Pascua , para los cristianos significa el paso de la muerte a la vida. Los cuatro evangelistas nos relatan que Jesús resucitó al tercer día después de su muerte, tal como él había anunciado antes de morir. El primer día de la semana, el domingo, se apareció a María Magdalena, quien se lo comunicó rápidamente a los discípulos. Pedro y Juan corrieron al sepulcro y lo encontraron vacío.
La Pascua de Resurrección es la fiesta más importante de los cristianos. Buscad en Internet qué costumbres populares hay para celebrar la Pascua en los distintos lugares del mundo y también de España: los huevos de Pascua, La mona de Pascua, las aleluyas..…