3. Características ambientales y geología
Web de José Ramón Francia Silva
Web de José Ramón Francia Silva
En construcción
Si nos remontamos a hace unos 150 millones de años (sedimentación del Secundario), lo que hoy es Cameros coincide con la línea de la costa del mar de Tetys. Durante millones de años la región camerana fue un gran delta fluvial con una gran acumulación de sedimentos arrastrados por los rios. Al mismo tiempo que se realizaban estas sedimentaciones la cuenca camerana se iba hundiendo lentamente.
Hace unos 30 millones de años, en el Terciario Inferior, comenzó la Orogenia Alpina y diversas convulsiones elevaron el terreno. En el último millón de años los cambios climáticos cíclicos, de períodos glaciares e interglaciares más cálidos, han dado a Cebollera y también al Urbión y estribaciones, una morfología glaciar muy específica.
Caminando por la cumbre (a la izquierda Hoyos de Iregua) hasta el Castillo de Vinuesa.
Cebollera desde Zorrozuela
El Pico de Urbión (utilizando el zoom), desde las inmediaciones de la Laguna del Buey.
En la era Secundaria, la que gran cantidad de sedimentos arrastrados por los cursos fluviales hicieron que al hundirse con ellos, los movimientos orogénicos de la era Terciaria elevasen el terreno.
En el cuaternario, los efectos de las glaciaciones también se dejaron sentir, ya que existen relieves de origen glaciar. Dentro del Sistema Ibérico es una de las zonas con estos vestigios.
En la última glaciación cuaternaria, la de Wurm, existió una notable acumulación de hielo sobre todo en las zonas más umbrías. Y a partir de 1800 metros se desarrollaron glaciares de circo y nichos de nivación, morrenas, glaciares rocosos.., etc. En las zonas tectónicamente débiles se formaron lagos y lagunas de alta montaña. Ortigosa, L.M. (1986) ha reconocido 11 glaciares con lengua.
Debajo de la Mesa de Cebollera, "La Gamella".
Además del importante modelado glaciar del cuaternario, las frías temperaturas invernales, con la acción de los diferentes agentes atmosféricos externos han ido modelando a lo largo de los años el paisaje actual.
Zona alta rocosa del Castillo de Vinuesa y parte baja donde se encuentra el "Hoyo de Iregua 3".
Hoyos de Iregua
En el territorio de Villoslada existen muy bien diferenciadas unas formaciones glaciares denominadas “hoyos”, en una zona que ronda los 2000 m. de altura. En el cuaternario las glaciaciones durante el período Würm dejaron cubiertos por glaciares de circo y de valle esta zona con la consiguiente erosión que produjeron, modelando así el paisaje con esa forma característica que tienen los “Hoyos de Iregua”. Le dan a la Sierra de Cebollera unas características geológicas muy especiales dentro del Sistema Ibérico.
También se llaman “Humedales de la Sierra de Cebollera”, son muchos aunque vamos a relatar brevemente algunos; comenzaremos por los más importantes, aunque todos se denominan "hoyos". Existen otros más, diseminados por otras partes de estos montes:
Hoyos de Iregua 1, 2 y 3.
Hoyos de Iregua 1 y 2
Hoyo 1
Hoyo 2
Hoyos de Iregua 3 (localizado más al Este y debajo del Castillo de Vinuesa).
En este paraje nace el río Iregua, que es uno de los afluentes del Elbro. En el otoño se puede contemplar la variedad multicolor, sobre todo de los tres tipos de bosque: Pinar, hayedo y rebollar.
El haya a la derecha, el roble de diversos tonos (desde el verdoso al marrón) y el pino verde.
Diferentes elevaciones tenemos en la demarcación de Villoslada. Entre las alturas más importantes a las que se tiene acceso por la parte de Villoslada están El Castillo de Vinuesa (2.083), el Peñón de Santosonario (2.058) y el Telégrafo (2078). Subiendo por el Puerto de Santa Inés se pasa por el Cerro del Buey (2034) y se llega al límite de la demarcación de Villoslada en la Laguna del Buey (1981), que suele estar seca bastante tiempo durante el año. Se divisa Peñanegra que domina todo el Valle de Montenegro.
Es de destacar durante el recorrido desde un poco más adelante de la Laguna del Buey hasta las inmediaciones del Castillo de Vinuesa, los puestos de piedra y cemento (palomeras) que utilizarán los cazadores a lo largo de unos 2 km. por la cumbre, y que interrumpirán en los otoños el paso de las palomas por el lugar.
Hasta finales de los años 70 era normal observar nieve perpetua durante todo el año, incluido el mes de Agosto en “Cueva Mayor”, en las inmediaciones de la Mesa de Cebollera, vista desde Pajares, San Andrés y el monte de La Pineda..
El “Pico Verde" y la “Mesa”, que forman Cebollera, son las dos elevaciones más destacadas de esta zona: El Pico con 2143 m. y la Mesa con 2168 m. Así como el primero es un macizo de grandes rocas que con los agentes geológicos externos y el el tiempo se van fraccionando, la Mesa está formada por una gran explanada con rocas y pasto de altura, bien azotada por el viento e incluso con una fuente.
Pico Verde desde El Aigal.
La Mesa de Cebollera desde El Aigal.
No podemos obviar que la carencia de bosques en las altitudes no ha sido solo el producto de las bajas temperaturas, sino que la acción del hombre ha tenido un papel importante en la transformación del paisaje.
Un terreno adecuado para las masas arboladas fue durante siglos pasto del fuego, y nuestros antecesores vieron y algunos participaron en la transformación del brezo en carbón, como relatamos en otro lugar, del hacha con la mesta y el establecimiento de la trashumancia.
Cuando cayó el mercado de la lana y las ovejas merinas dejaron de superpoblar la Sierra, se roturaron las laderas más abruptas, hasta que la emigración a partir de 1960 empezó a dejar sin cultivar la mayoría de las tierras.
Las condiciones ambientales para la fauna y la flora son duras en cuanto al frío, nieve-hielo y vientos, a partir de los 1800 metros. La flora más común a estas alturas son los matorrales típicos de alta montaña, achaparrados por el peso de la nieve y los fuertes vientos. Algunos pinos aún resisten en este ambiente. Los pastizales de alta montaña los aprovecharon en el pasado miles de ovejas merinas y actualmente ovejas y sobre todo el ganado vacuno.
Los hayedos son típicos de zonas umbrías hasta los 1700 metros. El roble entre los 900 y 1500 metros. A partir del siglo XIX el pino sustituyó a hayedos y robledales en diferentes lugares de la Sierra.
Zonas de altura superior a los 1700 m.