CARTOGRAFIA Y MATERIALES DIDÁCTICOS
ANTIGUOS DEL DEPARTAMENTO DE GEOGRAFIA E
HISTORIA DEL I.E.S. FRANCISCO RIBALTA
A la hora de clasificar como históricos los materiales conservados en el Departamento de Geografía de Historia del I.E.S. Francisco Ribalta se pueden tener en cuenta varios criterios más o menos convencionales. De acuerdo con la naturaleza de los materiales que se conservan, así como con el desenvolvimiento de la vida académica del centro, proponemos que se considere el carácter histórico de los materiales anterior a principios de los años sesenta, época en la que desaparecen las aulas de cátedra y se produce el desdoblamiento del instituto con la creación del Instituto Femenino (actual Penyagolosa) y a partir de entonces de numerosos institutos en otras localidades de la provincia.
Dentro de este largo periodo que supera am
pliamente el siglo, una primera etapa de 70 años, coincide con la permanencia en su primera sede, el antiguo convento de Santa Clara, que concluyó en enero de 1917 con el traslado al edificio actual. De ese tiempo se conservan abundantes materiales didácticos y otros enseres, aunque son pocos los procedentes de este departamento. La segunda etapa, de alrededor de 20 años, concluiría con la Guerra Civil. Aunque este conflicto no interrumpió del todo las tareas docentes, la instalación durante unos meses de un hospital militar, los cambios en el profesorado y en la Administración educativa, justificaría marcar esta etapa entre 1917 y 1938.
La última viene marcada por el año 1939, en que se reanuda la normalidad académica, hasta 1962, cuando se crea el Instituto Femenino, primero y un año más tarde el de Villarreal, con lo que el Ribalta deja de ser el único centro oficial de enseñanza media en la provincia.
La adquisición y conservación de materiales didácticos ha dependido en primer lugar de los recursos del Centro, en una primera etapa dependiendo, aparte de los ingresos procedentes de la matrícula, de el apoyo de la Diputación Provincial y posteriormente del Ministerio de Instrucción Pública; en segundo lugar de la disponibilidad de espacio y sobre todo del profesorado que ha estado al frente del Departamento.
Durante todos estos 115 años son numerosos los catedráticos que se hicieron cargo del Departamento, muchos de ellos de forma fugaz, pero resulta fácil destacar aquellos que permanecieron más tiempo y supieron dejar una huella más profunda en el Centro.
De toda la primera etapa cabe destacar a don Antonio Fornes Bou, nacido en Soneja en 1820, que se hizo cargo de la asignatura de Historia, prácticamente desde la creación del Instituto en 1846, hasta 1869, en que pasó al instituto de Barcelona. En su estancia en Castellón, durante más de 20 años, con una interrupción entre 1865 y 1865 en que estuvo destinado a Murcia, ocupó diferentes cargos, entre ellos el de Secretario y también de la recogida y catalogación de los fondos bibliográficos procedentes de la desaparición de los monasterios de la provincia. De claras simpatías por las ideas liberales, fue trasladado por disposición de Gobierno Provisional, tras la Revolución de 1868, al Instituto de Barcelona (B.S.C.C.-T. XXII p 525)
Otro catedrático que había iba a arraigar profundamente fue don José Sanz Bremond, de familia valenciana. Llegó a Castellón por permuta, procedente del instituto de Jerez y permaneció en la cátedra hasta su jubilación en 1906, falleciendo en Castellón en 1909. Ocupó durante un largo periodo el cargo de secretario y la dirección entre 1881 y 1900. Fue autor de textos de las materias de geografía en historia de amplia difusión. Su hijo, don José Sanz de Bremond Aparisi, también fue catedrático de matemáticas y director de este instituto.
Entre 1911 y 1918 ocupó la cátedra D. Luis Del Arco Muñoz, distinguido profesor autor de numerosos libros de texto y particularmente de una historia de la prensa en España durante la Guerra de la Independencia que publicó en Castellón en 1914. Desempeñó el cargo de vicesecretario que llevaba aparejado la dirección de la biblioteca. Debió de hacerse cargo del traslado del departamento al nuevo edificio en 1917.
Otro de los profesores destacados durante este periodo fue don Juan San Emeterio Ruiz entre 1920 y 1932, en que pasó al Instituto de Valencia como profesor interino, donde fue confirmado en la plaza en 1939. También fue autor de libros de texto de bachillerato y ocupó la dirección poco antes de su traslado.
Desde 1935 la plaza fue desempeñada por Don Francisco Esteve, que la había obtenido a través de los Cursillos de selección del Profesorado implantados por el Gobierno de la República. Este procedimiento de acceso no fue plenamente reconocido por el nuevo régimen, de modo que la plaza estaba vacante en 1939.
Desde 1939 fue don Luis Querol Roso quien estuvo al frente del departamento, desempeñando también la dirección hasta su traslado al instituto Luis Vives de Valencia en 1949.
El traslado de Don Luis Querol dejó la plaza vacante durante 5 años hasta que fue cubierta en 1954, por oposición, por D. José Trullén Llatsé que la desempeñó hasta su jubilación, ya fuera del periodo que reseñamos, en el año 1989, siendo por tanto el profesor que más años ha permanecido al frente de esta cátedra.
Una de las claves para la conservación de los materiales didácticos ha sido la disponibilidad de espacio. Durante esta época, al menos hasta el curso 1957-58, cada cátedra disponía de aula propia y en algunos casos de amplio gabinete. En el caso de esta asignatura el aula estuvo situado en los últimos años en la planta baja, en el ala norte del patio central, junto al aula y comunicado con ella un pequeña estancia hacía las veces de despacho y almacén de mapas y diferentes materiales, mientras que en la pared posterior de aula estaba situado en gran mapa de España en relieve que aún se conserva.
A partir del mencionado Curso 57-58, el aumento del número de matrícula oficial obligó a crear un grupo más de primero de bachillerato y ya fue imposible conservar las aulas de cátedra, siendo sustituidas por aulas de grupo. Aunque se conservaron los gabinetes de Física y Ciencias Naturales, desaparecieron las demás cátedras, así como la biblioteca del claustro, aula de dibujo, etc. La ocupación de la totalidad del edificio, llevada a cabo por etapas, permitió ganar un espacio mucho mayor, con nuevos departamentos y laboratorios, pero para entonces muchos materiales de gran interés ya se habían perdido irremediablemente.
En las memorias anuales del Instituto, que durante muchos años se editaban, suele constar la relación del material de que disponía cada cátedra, así como, ocasionalmente, la adquisición de nuevos materiales. Esto nos permite comprobar aquellas piezas perdidas, pero también la antigüedad de las que se conservan.
La referencia más antigua de material científico del departamento figura en la memoria del curso 1889-90, redactada por D. José Sanz Bremón. En ella se relacionan 22 piezas diferentes entre las que figuran un planisferio terrestre por Levasseur (1879-80) y un aparato para demostrar los movimientos de la tierra y la luna (1882-83), que todavía podemos identificar entre las que se conservan actualmente. En cambio otras piezas como la esfera armilar se han perdido (Memoria pág. 44).
Esta misma relación se repite hasta el curso 1910-11, en la que se detalla la compra de material extraordinario para la cátedra de Geografía compuesto por seis mapas físicos murales mudos de diferentes regiones de Europa, de los cuales se conserva únicamente el de los Balcanes (Memoria s/p).
La Memoria del curso 1917-18, es la primera que se edita ya en el nuevo instituto, en ella consta la compra de 280 vistas transparentes para proyección y una máquina para proyectar diapositivas por valor de 425 pesetas cantidad sorprendentemente elevada para la época. De estos materiales todavía se conservan 92 transparencias (Memoria pág. 51).
En la Memoria del curso 1920-21 se constata la adquisición de obras para la biblioteca del centro, destacando mapas de la editorial Justus Perthes, que actualmente forman el conjunto de mayor interés de toda la colección. Esta editorial alemana había sido fundada en 1785 y fue la editora del célebre Almanaque de Gotha. Sus mapas murales destacan por su calidad tipográfica y la belleza de su colorido. Particularmente los de la Región Alpina y el de la Cuenca Mediterránea, son mapas físicos que combinan las tintas hipsométricas y el sombreado, lo que les otorga gran plasticidad. Además hay una serie de planisferios y otros mapas temáticos y un conjunto de mapas históricos, sobre todo de Europa, que deben de corresponder al atlas histórico a que hace referencia la mencionada Memoria (Memoria p 39).
Durante el curso 1932-33, se adquiere el mapa en relieve que se coloca en un lateral de la clase de geografía. Este mapa se mantuvo en ese emplazamiento hasta los años 80 y, restaurado por el catedrático de dibujo D. Antonio Alloza, se trasladó a su ubicación actual en la Sala de Visitas (Memoria pág. 8).
A partir de 1939, aunque ya no se editan las memorias anuales, se conserva buen número de ellas, sin que aparezca en ninguna la relación de materiales de las diferentes cátedras. Es posible que durante los primeros años de esta etapa, coincidente con la época de D. Luis Querol, se adquirieran algunas colecciones de mapas murales como las de la editorial Agostini. Durante los cinco años en que la cátedra permaneció vacante, no se debieron hacer adquisiciones. A partir de mediados de los años cincuenta llegarían las colecciones más recientes, la inmensa mayoría de editoriales españolas, especialmente de Aguilar. Existen normalmente varios ejemplares de cada hoja.
Durante los cursos 2010-11-12 procedimos a realizar el inventario de todos los materiales, en cuya labor trabajamos además de los firmantes de esta reseña, el profesor recientemente jubilado Miguel Breva, quien participó en las tareas, particularmente en la fotografía y en su traslado a soporte informático. Lamentablemente la rápida enfermedad que lo llevó a la muerte interrumpió tan valiosa colaboración.
Hemos realizado un catálogo de todos los materiales del Departamento que consideramos antiguos, los cuales se han digitalizado para poder visualizarlos más fácilmente.
Según la naturaleza de los materiales, los hemos clasificado en mapas murales, mapas en relieve, atlas, mapas topográficos y otros materiales didácticos:
Mapas murales
Se conservan 100 ejemplares diferentes, de las principales editoriales cartográficas europeas y españolas, comprendiendo entre ellos una serie de mapas pizarra mudos de finales del siglo XIX y primera mitad del XX.
Editorial: INSTITUTO GEOGRÁFICO DE PARÍS. CH. DELAGRAVE
Geográficos: Planisferio Político, 1879; Europa Física, 1889.
Históricos: Serie Louis Andrée, 1928: El Imperio de Carlomagno; El mundo árabe; Las Cruzadas; Las nacionalidades del siglo XIX.
Editorial: INSTITUTO GEOGRÁFICO DE AGOSTINI. NOVARA
Físicos: Planisferio mudo; Mappa Mondo; Oceanía; Oceanía mudo; África; África mudo; América meridional; América del Sur mudo; América del Norte mudo; Asia mudo; Europa; Gran Bretaña e Irlanda; Francia y Bélgica; Italia.
Políticos: Italia
Históricos: Grecia Antigua, 1935; Imperio Romano desde 241 a.C. a 150 d.C., 1935; Italia ante Bellum Sociale, 1930.
Editorial: IMPRENTA ELZEVIRIANA Y LIBRERÍA CAMÍ. BARCELONA, 1933
Geografía; Asia; América; Continente americano; África; Oceanía; Europa; España y Portugal.
Editorial: AGUILAR, 1950/1969
Físicos: África; América del Sur; Europa; España.
Políticos: Mapamundi; África; Asia; Oceanía; América del Norte; América del Sur; Europa; España.
Otras Editoriales Españolas
Tipolitografía L. Miñón. Valladolid: Mapa Físico y Político de España y Portugal.
Instituto Geográfico y Catastral: Mapa de España y Portugal.
Ministerio de Obras Públicas. Mapa Pluviométrico de España y Portugal, 1942.
Imprenta Litografía Ortega. Valencia: Mapa de la provincia de Castellón, 1900.
Álvarez Iraola. Hermanos Salesianos: Mapa Histórico de las rutas de Colón, 1940.
Editorial Seix Barral: Barcelona: Gráfico vida de Jesús. Mapa Palestina, 1943.
Editorial A. Martin. Barcelona: Gráfico de Historia de España, 1950.
Ministerio de Cultura. Madrid: Mapas Pizarra en Arpillera, 1940. España: Planisferio; Europa; Oceanía; África; Asia; América del Sur y América del Norte.
Sin referencia editorial: Gráfico de la Evolución de la Historia de España. E. Media y Formación de la Península Ibérica: Geología e Historia hasta el s. V.
Mapas en relieve
Existen cuatro ejemplares:
Mapa hipsométrico y batimétrico de España y Portugal, a escala 1/2.000.000 para superficies y 1/200.000 para las alturas, realizado por D. Federico Botella y Hornos entre 1888-1896 (Sala de Visitas).
Mapa en relieve de España y Portugal, a escala 1/500.000 para superficies y 1/50.000 para las alturas, realizado hacia 1932, que corresponde al mapa anterior con la consiguiente ampliación de la escala (Mapa mural de la Sala de Visitas).
Mapa en relieve de la Península Ibérica, realizado por la licenciada E. Delgado en 1959, a escala de superficie 1/400.000
Mapa en relieve de Castellón-Villafamés elaborado artesanalmente por el propio Departamento a partir de las correspondientes hojas del mapa topográfico Nacional a escala 1/50.000 para superficies y 1/25000 para las alturas y que resulta muy útil para la comprensión por los escolares de las curvas de nivel. Este mapa se elaboró en los años sesenta y aunque traspasa ligeramente los límites cronológicos establecidos nos parece interesante incluirlo en esta colección. Se conserva la matriz en cartón y un modelo en escayola.
Atlas
Atlas Geográfico Universal, J. Vilanova y O. Neussel. Editado por Astort Hermanos, 1877.
Grand Atlas Universel, William Hughes. Editado por Rothschied. París, 1883.
Atlas Histórico y Geográfico de África Española. Dirección General de Marruecos y Colonias e Instituto de Estudios africanos. Editado por Seix Barral. Barcelona. 1955.
Atlas Universal Aguilar, J. Aguilar-E. García y Villarroya. Editado por Aguilar. Madrid 1958
Mapas topográficos
Colección de 103 hojas del Mapa topográfico Nacional 1/50.000, entre las Hojas 197-47, año 1922.
Otros materiales didácticos
Un Telurio Lunario, dispositivo mecánico utilizado para explicar el movimiento de la tierra alrededor del sol, la alternancia del día y la noche y otras peculiaridades del movimiento de la tierra. El sistema constaba de una vela, hoy una lamparilla eléctrica, que hace las veces de sol y un globo terráqueo, alrededor del cual gira la luna. El modelo no está hecho a escala, pero permite aclarar conceptos. Estos instrumentos fueron habituales a finales del XIX y consta su compra en el curso 1882-83.
Una esfera terrestre concebida como mapa pizarra, realizada en escayola de finales del s. XIX. Se conserva también una colección de esferas de uso escolar de los años cincuenta y sesenta que resulta interesante destacar.
Dos modelos de relieve terrestre, en tres dimensiones, realizados en escayola que fueron adquiridos a principios de los años 50 y que muestran diferentes tipos de paisajes geomorfológicos.
Una colección de 90 vistas transparentes para proyección, llamadas placas de linterna en tres estuches de madera, fabricadas en Barcelona y adquiridas junto con otras ya perdidas en el Curso 1917-18
4 placas de transparencia: Stelarium Escolar. Editadas por Theodor Benzinger, Stuttgart.
Toda esta interesante colección, parecida a la de otros institutos españoles de la misma antigüedad, aunque muy inferior a la que conservan en este centro los gabinetes de Física y Química y Ciencias Naturales, pone en evidencia que en la primera mitad del siglo XX, probablemente desde la creación del Ministerio de Instrucción Pública, los centros de enseñanza secundaria disfrutaban de mejores medios que en las décadas posteriores.
Sin duda, la extensión del bachillerato a capas mucho más amplias de la población, supuso inversiones importantes pero también una drástica reducción del gasto por alumno. Como ya hemos constatado en algún caso, estos viejos mapas y aparatos en su momento resultaban extraordinariamente costosos por ser en muchos casos de importación o producirse en series relativamente reducidas. A pesar de ello las compras se llevaban a cabo, en la mayoría de los casos, a iniciativa y con fondos del propio centro, lo que actualmente resulta impensable.
Con posterioridad, los envíos de mapas y otros objetos, por parte de las diferentes administraciones, central o autonómica, frecuentemente no se ajustaban a las necesidades del departamento y, desde luego, la irrupción de la informática en los últimos años tendría que haber llegado a las aulas en mucha mayor medida.