Reseñas y entrevistas:

A la ciencia se entra
principalmente por gusto; así, estas páginas se parecen más a una plática de café que a un tratado. El autor no da explicaciones detalladas de teorías científicas, sino que charla amenamente acerca de cómo funciona la ciencia, qué hace, para qué sirve y qué visión ofrece del mundo. Es ante todo un libro hedonista; entiende la ciencia como una actividad y un punto de vista que conviene compartir por el gozo que puede provocar, tal como uno comparte los discos o las novelas que más le gustan. Si alguien no conoce conceptos científicos básicos, se pierde una de las facetas más interesantes y placenteras de la cultura; lo mismo le ocurre a quien no lee literatura, no va al cine o no escucha música. Esta concepción de la ciencia, que la parangona con las artes y las humanidades, mueve a Bonfil a defenderla de quienes sólo le reconocen un valor utilitario, así como de quienes quisieran sustituir el pensamiento crítico y racional con las creencias deshilvanadas de esoterismos y seudociencias. A la ciencia, uno de los logros más espléndidos del raciocinio, hay que saber apreciarla y disfrutarla. Con ese fin, La ciencia por gusto invita a aficionarse a una parte de la cultura sin duda divertida y fascinante, a la vez que profunda y trascendental.

La ciencia por gusto:
una invitación a la cultura científica

por Martín Bonfil Olivera

Paidós, México, 2005
(colección Croma, núm. 22)