Mikel es un paciente varón de 34 años que, al afeitarse por la mañana, nota que tiene dificultad para abrir la boca. Acude a su médico de cabecera. En la exploración física, se observa una desviación de la comisura bucal a la derecha y una dificultad para cerrar el ojo izquierdo. Diagnostica una parálisis facial periférica (parálisis de Bell). No se observan vesículas en el pabellón auricular. Su médico piensa tratar al paciente con corticoides pero se plantea si debe añadir también antivirales al tratamiento.