Nuestro objetivo principal es que sus hijos e hijas aprendan y disfruten del inglés en un entorno dinámico, pero, sobre todo, en un espacio 100% seguro, saludable y respetuoso para todas las personas.
Educar va mucho más allá de enseñar un idioma; implica formar en valores. Para garantizar el correcto desarrollo de las clases y proteger la integridad física y emocional de nuestro alumnado, aplicamos una política de tolerancia cero ante conductas que alteren la convivencia.
A continuación, detallamos los pilares fundamentales de obligado cumplimiento en nuestra academia:
1. Respeto Absoluto e Igualdad
· Inclusión total: No se tolera ningún tipo de discriminación. Los comentarios de índole racista, machista, religiosa o despectiva hacia el resto de estudiantes o hacia el equipo docente conllevan la notificación inmediata a las familias y la baja del centro.
· Turnos de palabra: Cada estudiante tiene los mismos derechos. Fomentamos la escucha activa y no permitimos interrumpir, silenciar o menospreciar a nadie.
· Lenguaje constructivo: Está prohibido el uso de palabras malsonantes, insultos o tonos de voz agresivos dentro del centro.
2. Seguridad y Cuidado del Entorno
· Uso responsable del material: Los materiales didácticos (tijeras, bolígrafos, etc.) se utilizan exclusivamente para las tareas en la mesa. Lanzar cualquier objeto se considera una falta grave que pone en riesgo la seguridad de los menores.
· Cero violencia física: Los empujones, peleas o agresiones de cualquier tipo implican el aviso inmediato a los tutores o tutoras legales y la rescisión de la matrícula.
· Actitud en el aula: Se exige a los estudiantes mantener una conducta y una actitud corporal respetuosa hacia sí mismos y hacia los demás en el espacio público del aula. Cualquier comportamiento que atente contra la intimidad, la dignidad o la libertad de otra persona será motivo de baja del centro.
3. Protocolo de Actuación ante Incidencias
Si un alumno o alumna incumple estas normas, aplicamos un protocolo educativo basado en la responsabilidad:
1. Registro del suceso: El personal docente cumplimentará un Parte de Incidencia de Conducta detallando los hechos.
2. Responsabilidad directa: A la salida de clase, solicitamos que el propio alumno o alumna explique verbalmente a sus padres, madres o tutores qué ha ocurrido. Buscamos que asuma el impacto de sus actos frente a su familia y su profesora o profesor.
3. Compromiso familiar: Los tutores o tutoras legales deberán firmar el parte de notificación para asegurar que estamos en la misma línea de actuación.
Si la gravedad de los hechos lo requiere, se prohibirá el acceso al centro, perdiendo el derecho a la devolución de cualquier importe abonado y, en caso de gravedad legal, se notificará de inmediato a las autoridades competentes.
Agradecemos de antemano su colaboración para conversar en casa sobre la importancia de la empatía y el respeto. La educación es un trabajo en equipo entre la familia y la academia.