En los primeros años de vida, los niños aprenden del mundo que tienen frente a ellos: lo tocan, lo observan, lo manipulan, lo prueban… En Educación Infantil, la experimentación no es solo una actividad más, sino una forma de entender el aprendizaje. Es el lenguaje natural con el que los niños exploran, descubren y comprenden su entorno.
A través de experiencias sensoriales, materiales manipulativos y situaciones reales, los niños conectan conceptos con emociones y vivencias.
Cuando investigan qué pasa si mezclan colores, si un objeto flota o se hunde, o cómo cambia una planta cuando la cuidamos cada día… están desarrollando mucho más que conocimiento: curiosidad, atención, pensamiento lógico, creatividad, lenguaje, autonomía.
La experimentación convierte cada día en un pequeño laboratorio de vida. Encendemos la chispa de la curiosidad, fomentamos el pensamiento crítico y alimentamos el deseo natural de aprender. Sabemos que los niños que experimentan son niños que preguntan, que imaginan, que buscan soluciones y que confían en sus capacidades.
En Xarblanca, diseñamos espacios y situaciones de aprendizaje que invitan a explorar con seguridad y libertad. Materiales naturales, mesas de luz, bandejas de experimentación, elementos sensoriales y propuestas abiertas permiten que cada niño encuentre su propio ritmo y su forma única de aprender. No buscamos resultados perfectos: buscamos mentes activas que se atrevan a probar.