Documentos epistolares relativos a refacciones y modificaciones realizadas en el Órgano de la Catedral Primada de Buenos Aires por el compositor y constructor de órganos Sr. Alberto Mateo Poggi.
Información: Gentileza del Sr. Miguel Juarez
Buenos Aires, Abril 5 de 1887
Sr. D. Jaime Xarau:
Muy Señor Nuestro: Los órganistas y profesores que asistimos al reconocimiento del órgano de la Catedral el día 3 de la corriente, tenemos la satisfacción de dar a Ud. nuestra opinión en cuanto al resultado de la misma hecha por el constructor de órganos Sr. Poggi. Examinando minuciosamente y por orden, hemos observado y verificado que se ha hecho una obra que pone a ese gran órgano en las condiciones primitivas de su construcción, y aún mejoradp; pues a sus excelentes propiedades, el Sr. Poggi ha agregado el mecanismo denominado Acción pneumática, el cual por una fácil aoperación, modifica la resistencia natural de los teclados, haciendo más o menos suave la pulsación. También hemos notado que ha sido aumentado a los fuelles ya existentes, otro de gran capacidad auxiliado por tres alimentadores, el cual es movido por un manubrio y que funciona unidos a otros o solo. En cuanto a la afinación no podemos menos que manifestarle que es muy perfecta y que, dado el antecedente de haber conocido las malas condiciones en que estaba el órgano antes de la obra encomendada al Sr. Poggi, se puede decir que los resultados han superado a lo que debía esperarse. Con este motivo y felicitándolo por haber visto Ud. realizados sus deseos de tener en sus manos y en perfecto estado ese precioso instrumento lo saludan afectuosamente sus colegas y S.S.
Juan E. Espinosa, organista de Santo Domingo
Bartolomé Blanch, ex maestro y organista del monasterio de Montserrat en Cataluña -
R. Parbobell -
Rufino Rodriguez, organista de San Francisco-
Estanislao Grigera, organista de la Concepción-
Lorenzo Espinoza, organista de Montserrat-
Antonio E. Rodriguez, organista de la Catedral al Sud-
Ireneo Carranza, organista del Socorro-
José María Palazuelos, organista de San Nicolás de Bari.
Federico J. Rásore-
Juan Capisano, organista de San Miguel-
Modesto Borrel, ex organista de Santa Lucía en Santiago de Cuba-
Clodomiro Mora-
Zenón Rolón-
Lorenzo Segret-
Andrés Iturralde-
José Puig-
Martín Vila-
Buenos Aires, Abril 5 de 1887
Señor Don Jaime Xarau:
Presente.
Estimado Colega:
Asistí gustoso el Domingo tres del corriente al ensayo del Gran Órgano de la Catedral rehabilitado recientemente por el constructor D. Alberto M. Poggi. Los sonidos tan poderosos me han causado un efecto tal que como organista no he tardado mucho en apoderarmedel instrumento y ejecutar en él Fugas y otras composiciones adecuadas al recinto, encontré en él muchos efectos, los que hacía muchos años que no se podían reproducir por el mal estado de ese grandioso órgano que según referencias no se había afinado ni limpiado desde doce años ha. En Europa a los órganos de esta importancia, regularmente se les afina una vez al mes y se hace la limpieza general cada ocho o diez años; es una observación que me permito hacer a Ud. como organista actual de la Catedral que no debe permitir el abandono de ese magnífico instrumento ya que ahora está en las mismas condiciones de su primera instalación y aún con ventajas, porque un órgano despues de quince años de construído, ya no hacen ningún movimiento las maderas y el mecanismo, así es que confiando la reparación de él a una persona hábil está bién seguro de tener un instrumento perfecto.
Las modificaciones que encontré en él son de mucho provecho; el haberlo techado para impedir la aglomeración de tierra en los tubos sonoros y lengüetas, el aumento de fuelles a manubrio de mucha necesidad cuando se ejecutan piezas a órgano pleno, que se gastan alrededor de cinco pies cúbicos de aire por segundo, que es lo que corresponde más o menos a los cuarenta juegos de que se compone el órgano y la fuerte presión en que está entonado.También me llamó mucho la atención el aparato pneumático que hace más elástica y más pronta la pulsación del teclado, siendo esta unainnovación que honra al señor Poggi y que es por primera vez aplicada en Buenos Aires. La afinación es lo que más me ha llamado la atención, pues no es lo mismo afinar un órgano de un teclado que uno de tres; las disposiciones de las secretas y conductos hacen pequeñas dificultades en el conjunto de la afinación cuando más lejos están unas de otras y siempre se nota una imperfección en los grandes órganos cuando se unen todos los teclados y pedales a la vez; en este se nota una absoluta afinación sea por separado como en el conjunto, de lo que felicito al señor Poggi por haber sido tan felíz en la importante obra que ha desempeñado de una manera satisfactoria para toda persona inteligente y que gusta de ejecutal en el órgano como el de la Catedral. Con este motivo me es grato felicitar a Ud. por su iniciativa en esta obra y reiterarles las seguridades de mi mayor consideración y estima.
Walter Richards
Jueves 7 de Julio de 1887
Solicitada: Sr. Director de "La Voz de la Iglesia"
Habiendo leído el ilustrado periódico que con tanto acierto Ud. dirige, algunas notas referentes a las modificaciones y refacciones llevadas a cabo por el hábil constructor Sr. Don Alberto Poggi en el órgano de la Catedral, y viendo en una de ellas figurar una gran cantidad de firmas muy respetables tanto por la competencia de los señores firmantes, como por su independencia, desearía de la amabilidad de Ud., diera cabida en sus columnas a la siguiente nota que el Padre Cuni de Luján ha tenido la deferencia de remitirme con este motivo y anticipando a Ud. mi gratitud, me suscribo de U. su affimo. S.S.S.
Jaime Xarau
Julio 7 de 1887:
Deseando el Sr. Xarau que diera mi parecer sobre la compostura del órgano de la Catedral, no puedo menos sino manifestar mi agrado al ver este magnífico instrumento en tan buen estado después de la restauración efectuada en él por el Señor Poggi. El nuevo fuelle no contribuye poco en hacer de este instrumento el mejor que existe en la República Argentina. Afinación, sonoridad, parte mecánica, todo me parece merecer la aprobación de los distinguidos organistas, artistas, en fin, de las personas competentes cuyas firmas anteceden.
Presbítero José Cuni
Luján, Julio 3 de 1887.