AlbertoPalomera

ALBERTO PALOMERA es un artista multidisciplinar.

Se inicia en el mundo del arte de la mano de su padre, también artista.

Nace en 1962 en Barakaldo.

Licenciado en Bellas Artes y 35 años dedicado a la docencia artística y profesor de Bellas Artes. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas, asi como esculturas, instalaciones y murales públicos y su obra se encuentra en Museos, e importantes colecciones públicas y privadas.

Participa en Madrid en el proyecto “Arte al derecho”, para celebrar la Convención sobre los Derechos del Niño, acercando sus contenidos, mediante la reflexión, el diálogo y el arte. http://www.educa.madrid.org/web/artealderecho/

El el campo de las instalaciones escultóricas en la naturaleza y el LandArt, Palomera forma parte del Sello LePatafisícCabinet junto a Rober Garay donde establecen un diálogo con el Medio Ambiente en Espacios Singulares fundamentalmente de Urdaibai. www.sintoniaarrecifal.com

Observar la obra de Palomera es admirarla. Conocer el proceso de creación es admirar a su autor. Los materiales toman conciencia de su nuevo estado y surgen de la mano del creador como un nuevo lenguaje donde el objeto es dignificado y rescatado del olvido, en una sociedad donde se ha perdido la capacidad de observar. Una primigenia armonía y principios filosóficos con ánimo de trascender, llevan al extremo el aspecto visual, que en Palomera se vuelve táctil y consigue un diálogo emocional que conmueve al espectador. Es admirable en este artista la búsqueda de nuevos elementos de expresión y esa manera tan original de integrar en la obra tanto elementos pictóricos como extrapictóricos en sus pinturas, esculturas y fotografías y conseguir que todo ello "funcione".

La poética en la Obra de Palomera invita a la reflexión.

Este Artista utiliza la cita de Aristóteles como un mantra para desarrollar la Obra. “La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Sabe perfectamente que tras la apariencia esta lo que realmente importa.

Palomera disfruta de lo inesperado hasta obtener la sustancia secreta del artista: la emoción estética. Todas las obras tienen doble o triple sentido y además presentan muchas lecturas, todas ellas válidas para quién las interpreta. El espectador solo tiene que hacer un pequeño esfuerzo: permanecer un minuto frente a la obra, y es entonces cuando comienza a desplegarse frente a él un mundo que le atrapa y le lleva a tejer una historia que le pertenece.