Pasando por las diferentes etapas de nuestra vida adquirimos el conocimiento mediante experiencias formales y no formales, lo cual ayuda a generar un banco de conocimientos que serán usados en una situación específica, reaccionando con el pensamiento crítico, la toma de decisiones o juicios sobre ello. Es por eso que el proceso de la enseñanza- aprendizaje juega un papel importante en la construcción de los conocimientos, habilidades y destrezas de los seres humanos desde la temprana edad.
Es esencial analizar como el conocimiento se adquiere y desarrolla para alcanzar una formación integral de cada individuo tomando en cuenta que es un ser único, y el aprendizaje se ve moldeado con diferentes ambientes, estilos de aprendizaje, ritmos de aprendizaje y tipos de inteligencia.
Opino que como profesores debemos primero conocer a nuestros alumnos, sus debilidades, fortalezas y bagaje cognitivo; Conocer y respetar los saberes de los alumnos: re-conociendo sus saberes, sus representaciones y el conocimiento previo que poseen para asi iniciar un proceso educativo.
En nuestro deber luego buscar las herramientas metodológicas, técnicas y procedimientos, para vincular un nuevo conocimiento y que el estudiante logre transferirlo no solo a su aula de clases si no a su vida cotidiana.
Actualmente poseemos tanta tecnología a la puerta de nuestra labor docente, que ha facilitado digerir tanto conocimiento en más corto tiempo, pero debemos llevarla de la mano y no como nuestra herramienta principal, si no exponerlos a experiencias para no ser solo consumidores, si no también productores en el campo cognitivo, logrando generar ideas, respetando sus estilos de aprendizaje, sus fortalezas en las inteligencias múltiples pero de la mano de valores bien fundamentos en la personalidad.
Nuestro arduo reto es vincular estos aspectos de la enseñanza – aprendizaje, con valores para formar individuos capaces de apoderarse del conocimiento pero también de usarlo, transformarlo y compartirlo, incorporándose a una sociedad con nuevos cimientos de convivencia y trabajo en pro del bien común, regresando a los valores morales y sociales básicos y necesarios para evolucionar la sociedad.
Ninoska Amador