El mandala fue hecho por mí a mano, pues es la forma de dibujo con la que más me identifico, contiene además muchos elementos que considero se relacionan conmigo y mi vida.
Cada uno de los colores representa algo sobre mi vida, y creo que a simple vista se pueden observar muchos. El más notorio es probablemente el rojo, el cual me representa a mí. Desde pequeña ha sido mi color favorito y me parece que es un color muy fuerte y llamativo. Los colores cálidos en la parte superior, representan principalmente a mi mamá y los colores fríos a mi papá. Por otro lado, los diferentes tonos de verde representan a mis amistades. Los otros dos “pétalos”, representan a las demás personas a mi alrededor.Como mencioné antes, el rojo me representa, por lo que el dragón de este color, soy yo. El resto de colores van representando otras etapas de mi vida y cada una de las experiencias que me conforman.
Las figuras que se observan en el mandala también representan otros aspectos de mi vida: la luna central, es más bien una broma muy interna que tengo con un amigo, siendo esta muy característica de lo que hago y expreso, por encima decorado con pétalos que representan a las personas a mi alrededor; la flor central, se debe al significado de real de un mandala, pero también a que desde siempre el cuidar las flores y plantas (especialmente si son aromáticas), me ha fascinado; los ojos en la parte posterior, son un referente a mi gusto por el arte; y, por último, el dragón, por el cuál tomé de referencia ilustraciones japonesas, al cuál decidí darle el significado de mi identidad, porque aunque es de un solo color, está lleno de detalles, desde la cabeza hasta la punta.