"Educar hoy es preparar al alumnado para un futuro que aún está por construirse."
El proyecto de innovación educativa basado en el diseño y creación de cuatro cabezas robóticas ha constituido una experiencia transformadora, tanto para el alumnado como para el profesorado, al integrar de forma efectiva múltiples niveles educativos y áreas del conocimiento. Esta propuesta ha respondido al reto de adaptar la educación a las demandas del siglo XXI, donde las tecnologías digitales y la inteligencia artificial (IA) juegan un papel clave en la formación de los ciudadanos del futuro.
Desde su concepción, el proyecto ha estado guiado por los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), permitiendo una participación activa, inclusiva y adaptada a las necesidades de todos los grupos implicados. La situación de aprendizaje planteada ha sido ambiciosa y alineada con el objetivo principal: abrir una puerta al alumnado hacia un aprendizaje significativo, tecnológico y con visión de futuro.
El carácter interdisciplinar del proyecto ha sido uno de sus mayores logros. Las matemáticas han sido fundamentales para el cálculo de áreas y volúmenes en las primeras maquetas de cartón; en Geografía e Historia se ha trabajado la evolución de la robótica a lo largo del tiempo; en la materia de Inteligencia Artificial se ha explorado el tratamiento de datos de voz; los ciclos formativos de mecanizado han digitalizado los planos con LibreCAD; los ciclos de laboratorio han aportado conocimientos en seguridad en entornos técnicos; desde EPVA se ha diseñado y gestionado el sitio web del proyecto, y en tecnología se ha profundizado en Arduino para controlar el movimiento de los ojos de las cabezas. Además, se ha trabajado la planificación con diagramas de Gantt, la elaboración de presupuestos y la difusión a través de redes sociales.
Aunque el proyecto se ha enfrentado a obstáculos técnicos, como fallos en la impresora 3D y limitaciones de tiempo, estos desafíos han sido una oportunidad para fomentar la resiliencia, el trabajo colaborativo y la resolución creativa de problemas. Los estudiantes han vivido un proceso de aprendizaje profundo, integrador y real, desarrollando competencias técnicas, digitales, sociales y comunicativas.
En definitiva, esta experiencia ha demostrado el potencial de la innovación educativa cuando se fundamenta en la colaboración, el pensamiento crítico, la tecnología y la inclusión. Más allá de los resultados materiales, el proyecto ha sido una semilla que abre nuevas posibilidades formativas en nuestro centro, conectando la escuela con el futuro que ya está aquí.
NUESTROS ALUMNOS CONCLUYEN
“ Entendí más sobre Arduino y entendí mejor cómo funciona la robótica, algo que antes me parecía mucho más complicado.”
“Trabajar con Tinkercad y la impresión 3D me acercó al mundo de la creación digital de una forma muy práctica.”
“Me ha gustado mucho poder diseñar algo real y ver cómo una idea en papel se pueda convertir en un objeto que se mueve. Es increíble pensar que nuestro trabajo pueda tener un impacto en nuestra comunidad educativa.”
“Sentí que estaba haciendo algo importante, no solo para la clase, sino para entender el futuro y cómo la tecnología puede cambiarlo.”
“Lo más difícil fue gestionar el tiempo y adaptarnos cuando la impresora 3D falló, pero eso nos enseñó a no rendirnos y a buscar soluciones mi compañero y yo.”
“Al principio dudaba si podríamos lograrlo, pero trabajando en equipo y con paciencia conseguimos avanzar más. Aunque nos queda mucho camino por recorrer el próximo curso.”
“Este proyecto me ayudó a mejorar en planificación, comunicación y a trabajar con otras materias, algo que nunca había experimentado de manera tan integrada.”
“Sentí que aprendí a pensar de forma crítica y a resolver problemas reales, no solo ejercicios teóricos.”