En la clase de tutoría vamos a conocer y saber gestionar las distintas emociones. En nuestra clase, estamos utilizando el método RULER para aprender a reconocer y gestionar nuestros sentimientos de manera divertida. De este modo, nos ayuda a desarrollar habilidades emocionales importantes para nuestra vida diaria.
A través de juegos y actividades con emojis, hemos estado explorando diferentes sentimientos como la felicidad, la tristeza, la ira, la preocupación y el miedo. Al reconocer y entender nuestros sentimientos, podemos aprender a expresarlos de manera saludable y regular nuestras emociones.
Hemos estado trabajando de manera cooperativa para crear una máquina de emoticonos y una ruleta de emociones. La máquina de emoticonos nos permite expresar nuestros sentimientos de manera visual, utilizando diferentes caras y colores para representar cómo nos sentimos. La ruleta de emociones, por otro lado, nos ayuda a practicar la expresión oral y a identificar situaciones que nos hacen sentir de cierta manera. Al trabajar juntos, hemos podido compartir nuestras ideas y habilidades para crear algo divertido y útil para nuestra clase. Ahora, podemos utilizar estas herramientas para expresar nuestros sentimientos y emociones de manera segura y respetuosa, y para apoyar a nuestros compañeros cuando lo necesitan
Durante esta actividad de Plástica, los alumnos trabajaron una lámina previamente pintada con ceras de colores sobre la que aplicaron una capa oscura para luego realizar un rasgado con palillo. Esta técnica les permitió experimentar con el contraste entre lo visible y lo oculto, fomentando la creatividad, la paciencia y la precisión manual.
Al finalizar la actividad, muchos alumnos expresaron sentimientos de satisfacción y sorpresa, ya que el proceso de descubrir los colores escondidos bajo la capa negra les generó curiosidad y motivación. Asimismo, manifestaron orgullo por el resultado final, puesto que cada diseño surgió de su imaginación y mostraba un efecto visual llamativo. La experiencia también les produjo tranquilidad y disfrute, al tratarse de una técnica que permite trabajar de manera pausada y concentrada.
En conjunto, la actividad favoreció el desarrollo artístico y emocional del alumnado, permitiéndoles explorar nuevas formas de expresión a la vez que experimentaban emociones positivas asociadas a la creatividad.
¡Lo pasaron genial!
Desde el área de Ciencias Naturales, el alumnado ha investigado las características principales del animal elegido (clasificación, hábitat, alimentación, reproducción y adaptaciones), utilizando vocabulario científico adecuado y organizando la información de forma clara y coherente. La exposición oral ha servido como medio para comunicar los resultados de la investigación, favoreciendo el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística y el uso correcto del lenguaje científico.
De forma paralela, la actividad ha incorporado explícitamente el trabajo de la educación emocional a través del método RULER, con el objetivo de que el alumnado tome conciencia de sus emociones asociadas a la expresión oral en público. Para ello, se ha realizado un vídeo previo a la exposición, en el que el alumnado ha identificado y expresado cómo se sentía ante la situación (nerviosismo, miedo, ilusión, inseguridad…), trabajando las fases de Reconocer y Comprender las emociones. Tras la exposición oral, se ha grabado un segundo vídeo, que ha permitido Reflexionar, Nombrar y Regular las emociones experimentadas después de la actividad, valorando los cambios emocionales y los avances personales.
Este proceso ha favorecido el desarrollo de estrategias de autorregulación emocional, aumento de la confianza en uno mismo y mejora de las habilidades sociales, contribuyendo al bienestar emocional del alumnado y a un clima de aula positivo y respetuoso. Asimismo, el uso del vídeo ha permitido al alumnado tomar conciencia de su progreso, tanto en la expresión oral como en la gestión emocional.
En la asignatura de Ciencias Sociales han trabajado una técnica de estudio que ha sido la de crear su propia línea del tiempo. Mostrando sus emociones y expectativas previas de cómo se sentían al usarla.
En esta actividad, cada alumno ha preparado una exposición oral sobre su línea del tiempo personal, en la que comparten algunos de los momentos más importantes de su vida. A través de esta experiencia, los estudiantes no solo practican la expresión oral, sino que también reflexionan sobre su historia, sus recuerdos y las personas o acontecimientos que han marcado su crecimiento. Además, escuchar las historias de los compañeros ayuda a fortalecer el respeto, la empatía y el conocimiento mutuo dentro del aula.
¡Os dejamos algunas imágenes de ellos!