Introducción

introducción al proyecto

Este proyecto nace como respuesta conjunta a los retos planteados desde EduCaixa a través de su programa Educativo "STEAM x Change para el desarrollo de la cultura científica como un bien social que integra conocimiento científico, valores, comportamientos, opiniones, actitudes y acciones a la vez que fomenta la investigación científica"

En él hemos intentado tomar el conocimiento de la realidad de nuestro entorno más inmediato utilizando los datos obtenidos a lo largo de los años en los diferentes proyectos educativos de nuestro centro escolar, con las diferentes respuestas que se pueden dar tanto desde el punto de vista del cambio de hábitos de consumo, de ocio o de alimentación, y aunarlo con una respuesta tecnológica a la realidad de falta de estímulos que favorezcan dicho cambio; es decir hemos intentado unir la concienciación, con facilitar un consumo más consciente de aquellos alimentos que consideramos más saludables.

¿Cómo? Haciendo sencillo cultivar un huerto que pueda crecer en poco espacio en nuestras propias casas, con un consumo mínimo de recursos y pudiendo gestionarlo desde nuestro propio móvil.

Para llegar a esta solución partimos de los grandes objetivos marcados desde el ámbito internacional: Objetivos de Naciones Unidas y Objetivos de la Comisión Europea.

Buscamos la participación de nuestros compañeros y de varios profesores desde las asignaturas de Biología y Geología, Educación Física y Tecnología, y nos preguntamos sobre la realidad de nuestro entorno frente a la percepción de mayor sedentarismo y peores hábitos alimenticios.

Con los datos, las opiniones, las percepciones propias y ajenas, las consultas de prensa y estudios, determinamos que hay cambios positivos a nuestro alrededor, como es un aumento del número de niños y jóvenes que realizan deporte de forma habitual, o la preocupación por una alimentación saludable, por la trazabilidad de los alimentos o su origen y producción, pero que en el lado negativo, no siempre se traduce en hechos constatables de un consumo más consciente y organizado, si no que sigue siendo impulsivo y a menudo constreñido por la falta de tiempo o las posibilidades económicas.

También en el lado negativo hemos constatado un grupo significativo de nuestros iguales, que no realizan apenas ningún deporte, que su ocio es cada vez más sedentario y a menudo solitario y cuyas motivaciones a la hora de alimentarse no suelen ser la calidad nutricional o lo saludable de los alimentos si no la costumbre o la comodidad de preparación.


Por ello en la respuesta STEAM hemos buscado una solución que dé la posibilidad de acceder a alimentos saludables de forma sencilla y económica, que sea de gestión rápida y eficaz y que ayude a motivar y a concienciar sobre la importancia de una alimentación saludable y de Km 0.

Nada mejor para ello que nuestro propio huerto, nuestro propio alimento, en nuestra propia casa.

Objetivos de naciones unidas para el desarrollo sostenible

1. Fin de la pobreza

Pese a que la tasa de pobreza mundial se ha reducido a la mitad desde el año 2000, en las regiones en desarrollo aún una de cada diez personas, y sus familias, sigue subsistiendo con 1,90 dólares diarios y hay millones más que ganan poco más que esta cantidad diaria. Se han logrado avances significativos en muchos países del Asia oriental y sudoriental, pero casi el 42% de la población del África Subsahariana continúa viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

La pobreza va más allá de la falta de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles. La pobreza es un problema de derechos humanos. Entre las distintas manifestaciones de la pobreza figuran el hambre, la malnutrición, la falta de una vivienda digna y el acceso limitado a otros servicios básicos como la educación o la salud. También se encuentran la discriminación y la exclusión social, que incluye la ausencia de la participación de los pobres en la adopción de decisiones, especialmente de aquellas que les afectan.

Para lograr este Objetivo de acabar con la pobreza, el crecimiento económico debe ser inclusivo, con el fin de crear empleos sostenibles y de promover la igualdad. Los sistemas de protección social deben aplicarse para mitigar los riesgos de los países propensos a sufrir desastres y brindar apoyo para enfrentarse a las dificultades económicas. Estos sistemas ayudarán a fortalecer las respuestas de las poblaciones afectadas ante pérdidas económicas inesperadas durante los desastres y, finalmente, ayudarán a erradicar la pobreza extrema en las zonas más empobrecidas.

12. PRODUCCIÓN y CONSUMO RESPONSABLE

El consumo y la producción sostenible consisten en fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía, la construcción de infraestructuras que no dañen el medio ambiente, la mejora del acceso a los servicios básicos y la creación de empleos ecológicos, justamente remunerados y con buenas condiciones laborales. Todo ello se traduce en una mejor calidad de vida para todos y, además, ayuda a lograr planes generales de desarrollo, que rebajen costos económicos, ambientales y sociales, que aumenten la competitividad y que reduzcan la pobreza.

En la actualidad, el consumo de materiales de los recursos naturales está aumentando, particularmente en Asia oriental. Asimismo, los países continúan abordando los desafíos relacionados con la contaminación del aire, el agua y el suelo. El objetivo del consumo y la producción sostenibles es hacer más y mejores cosas con menos recursos. Se trata de crear ganancias netas de las actividades económicas mediante la reducción de la utilización de los recursos, la degradación y la contaminación, logrando al mismo tiempo una mejor calidad de vida. Se necesita, además, adoptar un enfoque sistémico y lograr la cooperación entre los participantes de la cadena de suministro, desde el productor hasta el consumidor final. Consiste en sensibilizar a los consumidores mediante la educación sobre los modos de vida sostenibles, facilitándoles información adecuada a través del etiquetaje y las normas de uso, entre otros.

COMISIÓN EUROPEA: prioridades hasta 2030

Mejora de la nutrición y fomento de dietas sostenibles y saludables

Garantizar una mayor disponibilidad y producción alimentaria no es suficiente: esto debe ir acompañado de la garantía de acceso y el consumo de alimentos asequibles, seguros y nutritivos. La desnutrición es la causa principal de muerte de más de 3,1 millones de niños cada año. En 2015, más de 159 millones de niños presentaban retrasos en el crecimiento.

Las intervenciones de seguridad alimentaria y la educación en nutrición participativa aportan importantes mejoras en la dieta infantil y pueden tener un impacto sobre el retraso en el crecimiento. La Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas, apoyada financieramente por Bélgica, la UE y Alemania, llevó a cabo proyectos en Malaui y Camboya que mejoraron la seguridad alimentaria, la dieta y la situación nutricional de 49 500 familias vulnerables y 11 100 niños de edades comprendidas entre los 6 y los 23 meses. El enfoque combinaba la diversificación de la agricultura local y los sistemas alimentarios con la prestación de educación nutricional sobre las prácticas de alimentación de lactantes y niños de corta edad, y permitió obtener valiosas enseñanzas.

La iniciativa Nutrición para el crecimiento de 2013, durante la presidencia británica del G8, llevó a incrementar la atención sobre la nutrición y dio lugar a compromisos para una mayor inversión. La importancia de la nutrición se vio reforzada por la Declaración de Roma sobre la Nutrición aprobada en la segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición de 2014 y por el Marco del G20 para la seguridad alimentaria y la nutrición de 2014. Posteriormente, la erradicación del hambre se ha convertido en el segundo de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas con miras a erradicar todas las formas de desnutrición para 2030.

Mejora la eficiencia en uso de recursos naturales

Los recursos naturales de la Tierra son fundamentales para la salud, el bienestar y la calidad de vida en el planeta. Con una población mundial que se acerca a los 9 000 millones, estos recursos se ven sometidos a una presión cada vez mayor. La transición a una economía verde conlleva una transformación social en los hábitos de producción y consumo. Las nuevas tecnologías, la energía renovable y el reciclaje forman parte del conjunto de soluciones. No obstante, la transición a una economía verde se basa en el concepto de aplicación general de eficiencia en el uso de los recursos.

La eficiencia en el uso de los recursos significa usar los recursos limitados del planeta de una manera sostenible e intentar minimizar los efectos en el medio ambiente. «Hacer más con menos» es un concepto especialmente pertinente para los profesionales del desarrollo rural. El entorno natural —especialmente el suelo y el agua— es el motor que impulsa la economía rural. Las prácticas sostenibles de ordenación territorial sustentan valiosos servicios ecosistémicos y ayudan a luchar contra los efectos del cambio climático. Un entorno sano genera una economía rural sana.

La gestión sostenible de los suelos y el agua es una prioridad estratégica para Europa, así como un factor esencial para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. La política de desarrollo rural tiene que desempeñar un papel importante para hacer que la eficiencia en el uso de los recursos sea una realidad a través de los programas de desarrollo rural (PDR). Para la economía rural, los PDR ofrecen numerosas vías para crear más valor a partir de menos insumos. Si bien la justificación comercial de la eficiencia en el uso de los recursos se refuerza a medida que aumenta la presión sobre los recursos naturales, se necesitan pasos prácticos para promover un cambio aún más rápido

¿Por qué?

percepción de la realidad

A nuestro alrededor hay un mayor consumo de productos elaborados, y una pérdida de la elaboración de comida tradicional.

Además el tipo de alimentos consumidos proceden más de lugares alejados de nuestro entorno, fuera de temporada y basados en dietas no acordes con las necesidades culturales, de edad, climáticas...

Hay una percepción negativa respecto al consumo de frutas y verduras que se va agravando con la edad, una menor relación con el proceso de obtención de las mismas, un mayor desconocimiento de los métodos de cultivo, de los períodos de cultivo, de su valor nutricional, de sus formas de cocinado, tratamiento, conservación...

Diariamente los medios de comunicación se hacen eco de la importancia de volver a adquirir unos hábitos saludables, aquí algunos ejemplos de noticias:

Experiencia en nuestro entorno

Los estudios realizados en nuestro centro a través de formularios y encuestas, desvelan un cambio en los hábitos alimenticios, una mejor percepción del deporte y sus beneficios así como un aumento en el número de personas de la franja de edad escolar que practican deporte regularmente e incluso federados, a la vez que un número creciente de personas que no practican ningún deporte y tienden al sedentarismo, dividiéndose nuestro entorno en dos grandes grupos.

Obtención de datos e ideas

La obtención de los datos ha sido realizada a través de los estudios del departamento de Educación Física, dirigidos por el Dr. Jorge Iglesias Cernuda, entre alumnos de nuestro centro de la etapa ESO y Bachillerato.

Los formularios han sido elaborados por los alumnos del centro que se han encargado de pasar dichas encuestas entre sus compañeros para un posterior análisis.

Los datos obtenidos han sido supervisados por el profesor de Educación Física, y han extraído las conclusiones bajo la dirección del mismo.

Las ideas de percepción del entorno y las razones por las que se reconoce la necesidad de un cambio en los hábitos de alimentación y de ocio, con mayor prevalencia del deporte, se han realizado a partir de estudios en nuestro centro, a través de los debates y puestas en común realizados en las clases de Biología y Geología, especialmente de 3º de ESO y también de Cultura Científica de 1º de Bachillerato.