Dios está aquí,
tan cierto como el aire que respiro,
tan cierto como la mañana se levanta,
tan cierto como que este canto lo puedes oír.
Lo puedes sentir
moviéndose entre los que aman.
Lo puedes oír
cantando con nosotros aquí.
Lo puedes llevar
cuando por esa puerta salgas.
Lo puedes guardar
muy dentro de tu corazón.
Lo puedes notar
junto a ti en cualquier momento.
Lo puedes hablar
de esa vida que le quieres dar.
No dudes ya más
él es Dios y nos perdona a todos.
Jesús está aquí,
si tú quieres lo puedes seguir.
Perdón, Señor,
sé que te ofendí,
ya no puedo estar
lejos de Ti.
Tu amor dará
a mi alma paz,
quiero ver la luz
que tú me das.
Tú me sondeas y me conoces,
tú me hablas a mí, Señor (bis).
A dónde iré yo sin tu Espíritu,
¿dónde huir de tu rostro, Señor? (bis).
Tú me proteges y me defiendes,
y mi alma está viva por ti (bis).
Tú me creaste para alabarte,
te doy gracias, por siempre, Señor (bis).
Aleluya, Aleluya,
Aleluya, Aleluya.
Aelluya, Aleluya.
Sigue habiendo tantos pies que lavar,
sigue habiendo tanta oscuridad que iluminar,
tantas cadenas que romper,
pan y vino para el Pobre quiero ser (bis).
...Fortalece, Señor, mi poca fe.
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos está el cielo y la tierra
de tu Gloria, de tu Gloria.
Bendito el que viene
en el Nombre del Señor.
Hosanna en el cielo (3 veces).
Cordero de Dios,
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad.
Cordero de Dios,
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad.
Cordero de Dios,
Tú que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.
1. El que me sigue en la vida,
sal de la tierra será,
mas si la sal se adultera,
los hombres la pisarán.
Que sea mi vida la sal,
que sea mi vida la luz.
Sal que sala, luz que brilla,
sal y fuego es Jesús.
2. Sois como la luz del mundo
que a la ciudad alumbra,
ésta se pone en la cima
donde el monte se encumbra.
3. Que brille así vuestra luz
ante los hombres del mundo
que palpen las buenas obras
de lo externo a lo profundo.
1. Tantas cosas en la vida
nos ofrecen plenitud
y no son más que mentiras
que desgastan la inquietud;
Tú has llenado mi existencia
al quererme de verdad,
yo quisiera, Madre buena, amarte más.
En silencio escuchabas
la Palabra de Jesús
y la hacías pan de vida
meditando en tu interior,
la semilla que ha caído
ya germina y está en flor
con el corazón en fiesta cantaré.
Ave María, Ave María,
Ave María, Ave María.
2. Desde que yo era muy niño
has estado junto a mí
y guiado de tu mano
aprendí a decir sí,
al calor de la esperanza
nunca se enfrió mi fe
y en la noche más oscura fuiste luz.
No me dejes Madre mía,
ven conmigo a caminar
quiero compartir mi vida
y crear fraternidad,
muchas cosas en nosotros
son el fruto de tu amor
la plegaria más sencilla cantaré.