Cada mañana comenzamos con un ratito de oración personal y como grupo. Nos ayuda a situarnos en el nuevo día que comienza y a poner en manos de Dios todo aquello que nos mueve internamente.
Lo hacemos desde una pregunta que invita a nuestros alumnos a la reflexión sobre un tema que les toca o les es cercano. Desde ahí y acompañado de un texto, vídeo o canción vamos profundizando y discerniendo lo que Dios nos quiere decir en la mañana que comienza.
Es un momento que queremos cuidar porque sin duda contribuye a ese crecimiento integral de cada uno de nuestros alumnos.
Como dice el Papa Francisco "La oración es el aliento de la fe, es su expresión más adecuada. Como un grito que sale del corazón de los que creen y se confían a Dios"