Planteamiento del problema
Planteamiento del problema
Desde que los carros empezaron a producirse a finales del siglo XVIII y hasta 1911 para darles arranque a los carros y encender el motor de combustión, los pilotos tenían que cargar con una palanca que incrustaban bajo la parrilla y mediante la cual le daban, literalmente, manivela, a un mecanismo que ponía en funcionamiento el sistema de propulsión. Este esfuerzo físico, conllevaba el riesgo de romperle el brazo al operario si se descuidaba ya que cuando el motor arrancaba la manivela giraba en retroceso.
El sistema de encendido es importante porque este tiene como función generar el voltaje necesario desde la batería hacia cada una de las bujías, con el fin de generar la combustión de la mezcla aire-combustible al interior de los cilindros del motor, haciendo que opere. Los primeros motores de carros disponían de un generador eléctrico para inducir corriente a la bobina, pero luego entraron en desuso debido a los altos costos de mantenimiento. Los inconvenientes que presentaban las bobinas y los platinos incrementaban la necesidad de ajustes y mantenimiento, por lo cual el sistema evoluciona integrando la electrónica que redujo la cantidad de componentes mecánicos y por ende desgastes y desajustes.
Se ha decidido realizar una estructura metálica en la que se montará el sistema de arranque y carga. El sistema de carga hará una simulación de su funcionamiento montando un alternador que será accionado con un motor eléctrico trifásico, en el sistema de arranque se accionará un motor de arranque que llevará un circuito simple que lo accionará mediante un llavín y será alimentado con la misma batería que estará cargando el sistema de carga.
Para poder realizar la estructura se compró metros de tubo metálico y se cortó a las medidas requeridas para luego ser soldadas con el equipo de soldadura MIG; para darle más estética se pulieron las imperfecciones de la soldadura y se pintó con aerosol de color negro.