Este proyecto tiene un fuerte potencial para concienciar sobre la contaminación oceánica a través de una narrativa que combina fantasía y temas ambientales.
La lucha entre la reina Megan y Deptheel, que simboliza la contaminación, junto con el viaje de transformación de Gilbert, crea una conexión emocional que puede inspirar al público a reflexionar sobre el impacto humano en los océanos.
La historia ofrece un mensaje de esperanza, mostrando que con cooperación y soluciones innovadoras, es posible revertir el daño ecológico y salvar los ecosistemas marinos.