DISEÑADOR DE IMPRESIÓN 3D EN MEDICINA
La medicina es un área del conocimiento humano que genera pasos agigantados de una generación a otra. Los avances científicos, permiten que, en tan solo 100 años, hayamos duplicado nuestras expectativas de vida. Y a pesar de ello, nos encontramos en una época en la que se espera que para 2030, al menos el 40% de la población mundial tendrá una enfermedad crónica y el número de médicos será insuficiente para tratar y dar atención a tantos pacientes. Por ello, la tecnología comienza a jugar un papel muy importante en el juego.
Aunque la bioimpresión aún es un ámbito incipiente, los diseñadores 3D en medicina ya la emplean para formar tejidos como piel, cartílagos, huesos y vasos sanguíneos. Con esta técnica el diseñador crea capa a capa estructuras biológicas para experimentaciones médicas o trasplantes. Algo de lo que se pueden beneficiar también las industrias que rodean al ámbito de la salud como las farmacéuticas, que podrían reducir así el tiempo de desarrollo de medicamentos.
Lo cierto es que las expectativas que se han puesto en este sector son muy altas, sus principales aplicaciones están en las prótesis de brazos o miembros amputados, para modelos pre-operatorios de planeación de cirugía, herramientas de trabajo como guías de taladro para dentistas y el mayor avance, la impresión 3D de órganos, lo que promete sustituir la donación de órganos en un futuro no muy lejano. sobre todo, porque promete convertirse en el futuro de los trasplantes. En Europa, más de 70.000 personas necesitan uno y en Estados Unidos, la cifra asciende a 120.000. Los diseñadores en bioimpresión pondrían poner solución a las listas de espera, ya que estos nuevos expertos crearían órganos específicos para cada paciente. Su reto ahora es fabricar estructuras con las células del propio paciente, algo que además minimizaría el riesgo de rechazo.
La impresión 3D médica a llegado a beneficiar varias ramas en el tema de la salud, entre ellas los ejemplos más importantes:
La bioimpresión es un método que permite crear estructuras celulares a partir de bio-tintas cargadas con células madre. Capa por capa, el material biológico se deposita para diseñar la piel, un tejido o incluso un órgano. Además, los proyectos de bioimpresión son cada vez más numerosos y alentadores, por lo que muchos laboratorios se están embarcando en la producción de hígados, riñones e incluso corazones humanos. El objetivo es que puedan ser viables y ese es el desafío para nuestros investigadores. Este método permitirá hacer frente a la falta de donantes de órganos y comprender mejor ciertas enfermedades. Todavía hay avances por hacer, pero hemos reunido los principales proyectos de bioimpresión, ya sean órganos o partes del cuerpo impresos en 3D.
Hoy en día, quizá la aplicación de mayor alcance mediático de la tecnología gracias a las prótesis para niños que perdieron o nacieron sin una mano. Además, aparte de prótesis de bajo costo para niños y adultos, con impresión 3D los diseñadores pueden hacer en titanio reemplazos de huesos, vértebras y placas para reparación de cráneos, maxilares y otras partes del cuerpo. Piezas que son réplicas exactas del hueso original.
Una de las mayores aplicaciones de la tecnología y con mayor impacto es en el área dental. Los diseñadores 3D fabrican alineadores invisibles, guías de procedimientos quirúrgicos o guías de taladro, así como coronas y carillas. Todo capaz de fabricarse en cuestión de minutos.