Esta opción debemos habilitarla desde el administrador de usuarios y grupos locales de nuestro sistema operativo. Para llegar a él, simplemente debemos teclear en Cortana «lusrmgr.msc» y pulsar Enter para abrir esta ventana de administración de usuarios y grupos de Windows.
Una vez en ella, podremos ver dos directorios principales, uno para los usuarios y otro para los grupos. Pulsamos sobre «Usuarios» y veremos una lista con todos los usuarios que tenemos configurados en nuestro ordenador.
Desde aquí, debemos hacer doble clic sobre el usuario que queramos modificar y veremos una nueva ventana de configuración de la cuenta. En ella, veremos una opción concreta llamada «La contraseña nunca expira» que está habilitada por defecto.
Pulsamos sobre esta opción para desmarcar esta característica de la cuenta. De esta manera, a los 30 días, la contraseña de nuestra cuenta expirará, y, en el próximo inicio de sesión, tendremos que cambiarla obligatoriamente o, de lo contrario, no podremos iniciar sesión, esta es una opción obligatoria.
Si, por ejemplo, queremos realizar un primer cambio de contraseña, además de deshabilitar esta opción, debemos marcar la primera llamada «El usuario debe cambiar la contraseña en el siguiente inicio de sesión«. De esta manera, la próxima vez que el usuario intente iniciar sesión en el sistema, verá un mensaje que le obligará a cambiar por primera vez su contraseña y, de ahí en adelante, cada 30 días tendrá que hacerlo de nuevo.