El espacio cultivar es un espacio al aire libre, está conformado por el huerto y el invernadero, a través de ambos niños y niñas tienen la oportunidad de vincularse con el mundo vegetal, desde el mismo origen, hasta la cosecha de los frutos.
Niñas y niños vivencian el proceso de germinación de la semilla en el invernadero, riegan sus almácigos y los observan con atención, alertas al momento exacto en que podrán ser trasplantados al huerto. Con mucha paciencia riegan, desmalezan y cuidan las plantas, las cuales van creciendo y madurando bajo su mirada. Finalmente, llegado el momento de la cosecha niños, niñas y adultos con mucho gozo y respeto recogen los frutos de la tierra y de su esfuerzo, degustando hortalizas, hierbas culinarias y flores comestibles.
El espacio descubrir está compuesto por tres mesas, las cuales entregan la posibilidad a niños y niñas de descubrir el mundo que les rodea a través de la ciencia, el arte y el barro. Se encuentra ubicado en el patio trasero del jardín infantil y responde a la claridad de que niñas y niños, con sus juegos y otras acciones van descubriendo de manera activa su entorno.
Este espacio está compuesto por tres mesas:
Mesa de barro: acompañada por utensilios y una cocina de barro, donde los párvulos experimentan con este recursos iniciando diversos juegos de experimentación con tierra y agua.
Mesa de ciencias: Utilizando diversos recursos niños y niñas experimentan en la mesa de ciencias para indagar, descubrir o investigar respecto de un tema.
Mesa de arte: En esta mesa niños y niñas se expresan a través del arte, plasmando sus diversas creaciones artísticas que les permiten hacer visible su mundo interior.
Este espacio educativo al aire libre ofrece a niños y niñas diversas oportunidades de exploración y descubrimiento a través de la elaboración de tierra de hoja, alimentación y crianza de lombrices californianas y diversas experiencias de exploración investigando las múltiples características de los recursos inertes que nos entrega la naturaleza.
En este espacio se encuentra físicamente 1 acopio de hojas, un cajón donde habitan las lombrices y estante recolector de recursos inertes.
Este espacio educativo desafía a niños y niñas a potenciar de manera integrada el desarrollo neuro-motriz descubriendo las diversas oportunidades el movimiento de su cuerpo, la exploración y la representación, que desafían las capacidades y favorecen la construcción de su propio esquema corporal.
El espacio imaginar invita a niños y niñas a gozar de la literatura y la música”. En él, se ofrece un espacio de tranquilidad y de reconexión con la naturaleza y consigo mismo, que es enriquecido por la apreciación y la expresión de vivencias, sentimientos y expectativas, a partir de la escucha atenta de relatos, música y elementos presentes en este entorno, en particular, aves que lo visitan. En este espacio niños y niñas relatan cuentos, acompañan con instrumentos musicales los cuentos que alguien relata, cantan canciones, se disfrazan para representar algún personaje y/o inician conversatorios grupales.
La instalación de varas de bambú en el patio del jardín infantil invita a niños y niñas a iniciar juegos motrices de su propio cuerpo como también el movimiento de las varas de bambú, descubriendo el sonido que cada una de estas emite al momento de chocar con otra vara. Destacando nuestro sello educativo “aprendizajes con la naturaleza”.