La CNEA participa en reunión interinstitucional organizada por la CONAPREB

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) participó en la Reunión de Coordinación Interinstitucional convocada por la Comisión Nacional de Prevención y Respuesta ante Eventos Biológicos (CONAPREB), en el marco de un proceso de fortalecimiento institucional impulsado por su Secretaría Permanente.

El encuentro reunió a los Puntos Focales de las instituciones integrantes con el objetivo de reforzar la coordinación nacional en materia de bioseguridad, biocustodia y respuesta ante emergencias biológicas, aspectos clave para la protección de la salud pública y la seguridad nacional.

En representación de la CNEA participaron el MSc. Ildefonso Riquelme y el Lic. Saúl López, quienes formaron parte del espacio de diálogo técnico junto a las demás instituciones.

Durante la reunión, se presentó a las instituciones el ofrecimiento de asesoramiento legal por parte de la Organización de los Estados Americanos (OEA), a través del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE). Este apoyo técnico está orientado a acompañar el proceso de actualización del marco normativo de la CONAPREB, buscando adecuarlo a estándares internacionales y fortalecer su operatividad.

Asimismo, se promovió un espacio de intercambio para recabar el parecer institucional respecto a la aceptación de dicha asistencia, destacando la importancia de una postura coordinada entre las entidades participantes.

En este contexto, se analiza la posibilidad de consolidar a la CONAPREB como Autoridad Nacional ante la Convención sobre Armas Biológicas (CAB), así como formalizar el Punto de Contacto Nacional (NCP) dentro de su Secretaría Permanente, lo que representaría un avance significativo en el cumplimiento de compromisos internacionales en materia de seguridad biológica.

Cabe destacar que la CONAPREB es una instancia interinstitucional del Estado paraguayo encargada de articular acciones de prevención, preparación y respuesta ante eventos biológicos, integrando a diversas instituciones públicas con competencias en salud, seguridad, defensa, ambiente y ciencia. Su creación responde a la necesidad de contar con un mecanismo nacional de coordinación frente a riesgos biológicos, en línea con compromisos internacionales asumidos por el país.