Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) padece una enfermedad esquizofrénica y ha estado varias veces ingresado en el Psiquiátrico de Arkham. Ahora se dedica a cuidar de su enferma madre, Penny Fleck (Frances Conroy), y se gana la vida como payaso en la calle y cómico en locales. Pero todo lo que le sucede le lleva a fracasar y a sumirse en depresiones y en la caída de lo poco que queda de él. Mientras tanto, la vida política en Gotham es una locura: Thomas Wayne (Brett Cullen) es candidato a alcalde de la ciudad, el carismático Murray Franklin (Robert De Niro) dirige un programa de humor y actualidad muy famoso, y la población comienza a rebelarse por las condiciones de vida de las clases bajas, un caldo de cultivo para que la situación personal de Arthur no mejore.
Podemos encontrar muchos paralelismos con el cine de Martin Scorsese -el cual por cierto, participó en el proceso de producción de esta película hasta que tuvo que abandonarlo por el rodaje de El Irlandés (2019)-, especialmente Taxi Driver (1976) y El rey de la comedia (1982), filmes en los que se muestra la cara más negra y oscura del alma humana; y en Joker el director Todd Phillips -Resacón en las Vegas (2009, 2011, 2013)-, bajo la tutela de Bradley Cooper, transmite la dureza y la crudeza de un hombre deshumanizado, apartado de una sociedad ciega que no lo acepta como es, incapaz tampoco de ayudarle.
Sin duda Joker se trata de un proyecto ambicioso, con un resultado fascinante, que supone un antes y un después en la filmografía del director, y en las producciones de DC Cómics, así como un modelo a seguir a partir de ahora para el género de superhéroes (también villanos) desarrollado por DC y su homólogo Marvel, que pocas veces han demostrado riesgo invirtiendo en proyectos tan distintos a lo visto de manera constante en las salas con el cine de acción sin sentido ni profundización antropológica. No obstante, Joker es un halo de esperanza en sí mismo para confiar en que -soñemos que así sea- se desarrollen películas semejantes.
Este visionario origen del psicópata y revolucionario en Gotham, el Joker, es una cinta totalmente rompedora, aportando una oscuridad y visceralidad, aunque también humanidad y emoción, vista pocas veces en el género. Sin duda, Joaquin Phoenix lo es todo en la película, es el centro de la narración y sufrimientos del personaje, y con una interpretación sublime, a la altura del guión: ha sido merecedor del Óscar. Es inevitable comparar a Phoenix con Heath Ledger y su actuación en El Caballero Oscuro (2008): ambas interpretaciones son estratosféricas, un logro que ha convertido al personaje del Joker en el segundo de la historia del cine en ganar dos Premios de la Academia. Primero fue Vito Corleone, gracias a Marlon Brando por El Padrino (1972) y a Robert De Niro por El Padrino II (1974). En esta ocasión han sido Ledger y Phoenix por sus papeles como Joker.
Para escribir el guión de la película, Todd Phillips y Scott Silver se han basado en el icónico cómic Batman: La broma asesina (The Killing Joker, 1988), en el cual se muestra al Joker como la consecuencia inevitable de un cómico fracasado, tal y como sucede en este filme. Me gusta ver al propio Robert De Niro en la película, significa la conmemoración de sus papeles en los films antes mencionados de Scorsese, y aporta una ironía y madurez sentimental geniales. La banda sonora de la islandesa Hildur Guðnadóttir merece una mención honorífica, es de lo mejor de la película, pues simboliza perfectamente el reflejo del alma destrozada de Arthur, un hombre atormentado, marginado y enfermo.
Ciertamente me atrae la idea de que un género tan comercial y vanal como nos ha sido mostrado hasta hace poco, pueda aspirar a algo más: alcanzar un buen nivel cinematográfico y humano. Especialmente esa idea de que buenos directores (con un sello propio) proyecten en la cartelera películas ambiciosas y (por qué no) memorables. Esto ya lo hemos visto en cineastas como M. Night Shyamalan con su trilogía de El Protegido (2000, 2016, 2019), Brad Bird con Los Increíbles (2004, 2018), Christopher Nolan con la ya legendaria trilogía de El Caballero Oscuro (2005, 2008 y 2012), James Mangold y su Logan (2017), los hermanos Russo -en menor medida, sin duda- con Vengadores: Endgame (2019) y ahora Todd Phillips con Joker. La guinda a un pastel que acabamos de empezar a saborear, ojalá.
Título original: Joker (2019)
Director: Todd Phillips
Reparto: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Zazie Beetz, Frances Conroy, Brett Cullen, Leigh Gill
Guión: Todd Phillips y Scott Silver
Fotografía: Lawrence Sher
Banda sonora compuesta por: Hildur Guðnadóttir
Óscar (2 premios, Mejor actor (Phoenix) y Mejor banda sonora (Guðnadóttir), de 11 nominaciones, incluidas Mejor película, dirección (Phillips) y guión adaptado (Phillips y Silver)), Festival Internacional de Cine de Venecia (León de Oro y Mejor banda sonora), BAFTA (3 premios, Mejor actor, banda sonora y casting, de 11 nominaciones, incluidas Mejor película, director y guión adaptado), Globos de Oro (2 premios, Mejor actor y banda sonora, de 4 nominaciones, Mejor película drama y director)