Año 2029. Todo aquello relacionado con mutantes y los X-Men ha pasado a ser leyenda: ya no nacen más, y los que viven permanecen aislados del mundo. Logan (Hugh Jackman) está viejo y no consigue regenerar sus heridas igual que antes. Se dedica a cuidar del enfermo Profesor X, Charles Xavier (Patrick Stewart), mientras sirve de chófer a todos los que necesiten transporte en su limusina. Pero la inesperada llegada de una misteriosa chica mutante, Laura (Dafne Keen), cambiará sus planes para siempre y se replanteará el sentido de la vida y la familia.
El propio director de la película, James Mangold, aseguró que el western era el elemento principal para la concepción de la película. El realizador americano, además de guionista y productor de Logan, ya ha demostrado ser un director sólido, con grandes películas como el western policial Cop Land (1997), el biopic sobre Johnny Cash En la cuerda floja (2004), el magnífico western El tren de las 3.10 (2007) y la reciente y brillante Le Mans '66 (2019). Ya había dirigido otro filme sobre Wolverine en 2013, la mediocre Lobezno Inmortal, pero con Logan pisa fuerte y el resultado es admirable.
Muchos consideraron que la película estaba basada directamente en la serie de cómics El viejo Logan -y hasta cierto punto es real-, pero los creadores han demostrado que siempre estuvieron influenciados por otros westerns que han pasado a la historia del cine: Sin perdón (1992), de Clint Eastwood, y Raices profundas (1953), de George Stevens, ésta última con un protagonismo implícito -e intencionado- a la historia del personaje de Logan.
Es interesante concebir una película así, como el desenlace a tantos años en la franquicia X-Men, de Marvel, y me parece que James Mangold ha logrado revolucionar éste género, porque ni siquiera Christopher Nolan y su trilogía de Batman arriesgó tanto. La apuesta personal por transformar la idea de "película de superhéroes" en cine más que notable, está al alcance de muy pocos. Gracias a la épica construcción de una brillante road movie, han logrado el mejor desenlace para Lobezno y han alcanzado plenamente su esencia.
No se trata de una película fácil, ni es apta para los más pequeños. El uso de la violencia lo han tomado muy en serio, para conseguir hacer una película de adultos que trate aspectos esenciales del ser humano: la importancia de la familia, el amor y el cariño, el arrepentimiento, el perdón, la redención y la muerte, pero siempre utilizando la violencia como instrumento de realismo sin precedentes en el género. Tampoco es una película fácil en lo referido al metraje porque -como es costumbre en los filmes de Mangold, una de sus debilidades- la película se alarga hasta los 140 minutos.
Ahora corre a casa, Joey, ve con tu madre y dile que todo estará bien y que ya no hay más pistoleros en el valle. Como antes mencionaba, el western es un componente fundamental a la hora de analizar ésta película, y el director incluyó en dos ocasiones la misma frase dicha por Shane en Raices profundas. No obstante, en Logan es el personaje de Laura -hija de Lobezno- quien pronuncia éstas palabras en una de las mejores secuencias del filme. No es un western al uso, sino que combina también terror, thriller y el recurso del road movie. Porque no olvidemos que Mangold es un director clásico, fascinado por la edad de oro del cine, especialmente el western.
La madurez que ha alcanzado el personaje de Charles Xavier es impresionante, porque la presencia de la vejez y del paso del tiempo están presentes tanto en Logan como en el Profesor, que además de tener más de noventa años padece una enfermedad parecida al Alzheimer. Ha sido el mejor acierto de la franquicia X-Men confiar en Mangold para escribir el guión, que dota de humanismo a los protagonistas y nos regala unas maravillosas y sorprendentes secuencias de reflexión moral y existencial. Los tres personajes principales -Logan, el profesor y Laura- asumen unos roles familiares muy singulares -de padre, abuelo e hija, respectivamente- que parece cómico en ocasiones; una acertada decisión en cuya esencia se encuentra el valor y la importancia de la familia.
Otro pequeño detalle aparentemente minúsculo es la elección de la música. No me refiero a la banda sonora en concreto, que es simple, si no al hecho de que tanto en el tráiler del film como en los créditos del final suenan dos temas esenciales del cantante Johnny Cash. Hurt y The Man Comes Around pertenecen al álbum American IV: The Man Comes Around, de 2002, el último disco publicado por el artista antes de morir.
En efecto, ésta elección de Mangold (debe ser gran admirador de la obra de Cash, por qué motivo habría dirigido En la cuerda floja si no) es un acierto artístico y también esconde un trasfondo humano y existencial distinguible para aquellos que conozcan la historia del rey del country y sus semejanzas con el personaje interpretado por Hugh Jackman durante casi dos décadas. Ambos comparten una vida llena de penurias, sufrimiento y pérdidas que sólo parece mejorar en momentos puntuales, y que a pesar de todos los impedimentos, al final son capaces de alcanzar la felicidad con la que todos soñamos.
Para concluir el análisis de éste film tan complejo y fascinante, me gustaría añadir una breve anotación: como cualquier otra película, posee algunos errores y otro muchos aciertos, pero el riesgo que hoy en día conlleva hacer una cinta del calado de Logan es mucho más que meritorio.
No es la mejor película de James Mangold, pero sí se encuentra entre las mejores cintas de superhéroes de la historia -una amplia recopilación que prometo terminar haciendo, entre las que incluiré a Logan (2017), El caballero oscuro (2008) o El protegido (2000).
Título original: Logan (2017)
Director: James Mangold
Reparto: Hugh Jackman, Patrick Steward, Richard E. Grant, Boyd Holbrook, Stephen Merchant, Eriq La Salle, Elisabeth Rodríguez, Dafne Keen
Guión: James Mangold, Scott Frank y Michael Green
Fotografía: John Mathieson
Banda sonora: Marco Beltrami
Óscar - 1 nominación: Mejor guión adaptado (Mangold, Frank y Green). Critics Choice Awards - 3 nominaciones: incluidas Mejor película y actor de reparto (Stewart)