A través del análisis de los distintos gobiernos en México, desde Zedillo hasta AMLO, vemos un país mutando siempre, con problemas políticos, de dinero y sociales que dejaron una huella fuerte en su pasado cercano. El cambio a la democracia que empezó con Zedillo y se hizo más firme con el cambio de partido en el 2000 abrió chances para la gente, pero mostró problemas de antes y nuevos: la violencia narco, la corrupción metida hasta el fondo y las dudas sobre si las elecciones eran justas.
Cuando empezó el siglo XXI con Fox, hubo una ilusión de cambio que se frenó pronto por lo difícil que era hacer cambios grandes. Con Calderón, el país se dividió en bandos tras las raras elecciones de 2006 y un giro a usar más soldados con la "guerra contra las drogas". Luego, el gobierno de Peña Nieto tuvo muchas quejas por líos de corrupción, maltrato a la gente y el caso triste de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Para terminar, cuando llegó López Obrador en 2018, fue como empezar de cero, con mucha gente apoyándolo y hablando de cambiar el país. Su gobierno ha tenido decisiones extrañas, una forma diferente de ver lo social , el dinero y un modo de manejar el país durante la crisis .
Cada periodo de gobierno ha dejado un eco que aún resuena hoy. La historia de México nos enseña que necesitamos ciudadanos que piensen por sí mismos, organizaciones sólidas y políticos que de verdad quieran lo mejor para el país.