Durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortaria este entrañó para México una transformación en varios terrenos. En el económico y comercial, las reformas estructurales y constitucionales, la privatización general de las empresas públicas, la supresión de la reforma agraria heredada de la Revolución y la creación del TLCAN abundan en una modernización de corte liberal, mudanzas que junto con otras reformas de calado en el sistema político, al final de la larga supremacía de su partido, el Revolucionario Institucional (PRI).
El reguero de conmociones sufridas en el último año, con el alzamiento zapatista en Chiapas, dos magnicidios de dirigentes priístas y la descomunal crisis financiera que le estalló ya a su sucesor, Ernesto Zedillo, y que arruinó los cacareados logros macroeconómicos del sexenio y empobreció a la población, mal paró la reputación de Salinas, que optó por expatriarse.
Características:
Se privatizaron empresas como la banca pública, telecomunicaciones, y otras industrias, con el objetivo de mejorar la eficiencia y atraer inversión privada.
Se negoció y firmó el TLCAN con Estados Unidos y Canadá, con el objetivo de crear un mercado común en la región.
Se buscó modernizar el sistema político, se impulsaron reformas institucionales, y se llevó a cabo la reforma electoral.
Se impulsaron reformas para liberalizar la economía, reducir el papel del estado en la actividad económica, y promover la inversión extranjera.