En esta sección presentamos los principales componentes electrónicos que forman parte de nuestro CanSat. Cada uno de ellos cumple una función específica dentro del sistema, permitiendo medir diferentes variables ambientales, procesar los datos y asegurar el funcionamiento autónomo del satélite durante la misión.
La selección de estos componentes se ha realizado teniendo en cuenta factores como el tamaño, el peso, el consumo energético y la precisión de las mediciones, ya que todos los elementos deben integrarse dentro de un volumen muy limitado.
El BME280 es uno de los sensores principales del CanSat. Este sensor permite medir la presión atmosférica, la temperatura y la humedad del aire durante el descenso. Estos datos forman parte de la misión primaria del proyecto y se utilizan para analizar las condiciones atmosféricas.
El sensor GY-SGP30 permite estimar la concentración de CO₂ equivalente (eCO₂) en el aire. Este componente forma parte de la misión secundaria del CanSat y nos ayuda a estudiar el estado ambiental de la zona analizando los niveles de gases presentes en el entorno.
El VEML7700 es un sensor de luminosidad que mide la intensidad de la luz ambiental. Los datos obtenidos permiten analizar las condiciones de iluminación durante el descenso y relacionarlas con otras variables ambientales recogidas por el CanSat.
El GPS permite determinar la posición del CanSat durante el vuelo. Gracias a este sistema podremos registrar las coordenadas del satélite y posteriormente reconstruir su trayectoria durante el descenso.
La Raspberry Pi actúa como el “cerebro” del CanSat. Este microordenador se encarga de controlar los sensores, recoger los datos que estos generan y gestionar el funcionamiento general del sistema durante la misión.
La batería proporciona la energía necesaria para que todos los componentes del CanSat funcionen durante el vuelo. Es un elemento fundamental para garantizar que el sistema pueda operar de forma autónoma sin depender de una fuente de alimentación externa.
El regulador de tensión se encarga de estabilizar el voltaje que reciben los distintos componentes electrónicos. De esta forma se asegura que todos los dispositivos funcionen correctamente y se evitan posibles daños provocados por variaciones en la alimentación eléctrica.
El módulo LoRa RFM95W permite transmitir los datos del CanSat a la estación en tierra durante la misión. Gracias a esta tecnología de comunicación de largo alcance y bajo consumo, podemos enviar la telemetría del satélite en tiempo real mientras desciende.
Las placas PCB perforadas se utilizan para montar los componentes electrónicos de forma más estable en la versión final del CanSat. A diferencia de la protoboard, en estas placas realizamos las conexiones manualmente mediante soldadura, lo que permite crear un circuito más resistente y fiable para la misión.