Juan 15:13 "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos".

(Juan 15:13) Esta frase se interpreta entre la comunidad cristiana como "la máxima expresión de amor al prójimo", relaciona la donación de sangre con la solidaridad y el altruismo de dar parte de tu propia vida para salvar a otros. Aunque la donación como tal no implique la muerte, sí representa un sacrificio de tiempo en beneficio de alguien más necesitado.