La Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (MUSADE) nació en 1986 en San Ramón, Costa Rica, en un contexto marcado por la opresión y desigualdad que afectaba profundamente a las mujeres, especialmente a aquellas en zonas rurales y en condiciones de vulnerabilidad. Desde sus inicios, MUSADE se definió como una organización de base comunitaria, comprometida con la defensa de los derechos de las mujeres y la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
Su creación fue impulsada desde el programa "Hospital sin Paredes" del Ministerio de Salud y la disciplina del Trabajo Social, con el propósito de empoderar a las mujeres y sus comunidades para mejorar su calidad de vida. Inspirada en los valores de igualdad, solidaridad y justicia social, MUSADE se convirtió rápidamente en un referente en la lucha contra la violencia de género y la promoción de los derechos humanos.
En la década de 1980, Costa Rica vivía una alarmante ausencia de políticas públicas para atender y prevenir la violencia contra las mujeres. Durante este período, Enid Cruz, trabajadora social del programa “Hospital sin Paredes” , detectó un patrón preocupante: mujeres ingresaban al servicio de maternidad tras embarazos resultado de relaciones abusivas, enfrentando problemas de salud mental y crisis postparto que les impedían regresar a sus hogares. Adolescentes embarazadas eran expulsadas de sus familias por no ajustarse a los estrictos cánones morales de la época, y, en general, las mujeres permanecían relegadas al ámbito doméstico, sin acceso a la toma de decisiones ni participación significativa en la vida política, social o cultural del país.
Frente a esta realidad desgarradora, surgió la necesidad de una respuesta integral. En julio y septiembre de 1986, se llevaron a cabo talleres socioeducativos con el objetivo de analizar la magnitud del problema y buscar soluciones conjuntas. Estos encuentros fueron el punto de partida para la creación de MUSADE , una iniciativa transformadora construida desde y para las mujeres, destinada a cambiar sus vidas y su entorno.
Desde su fundación, MUSADE se ha convertido en un refugio y motor de cambio para mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas adultas mayores y familias, ofreciendo un espacio seguro para superar la violencia y la exclusión. Con un enfoque integral, la organización ha desarrollado programas especializados y procesos educativos innovadores que han empoderado a miles de mujeres, promoviendo su desarrollo personal y su participación activa en las comunidades. Con cerca de cuatro décadas de trayectoria, MUSADE ha dejado una huella significativa en el ámbito social y comunitario, logrando reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional. En 2014, fue declarada de utilidad pública , consolidando su posición como un pilar en la defensa de los derechos humanos y la igualdad de género.
Entre sus logros más destacados está la creación del Centro Integral Comunitario de Atención Especializada en Violencia Intrafamiliar (CICAEVIF) , único en su tipo en la región, y el programa "Defensoras Populares" , reconocido por Naciones Unidas en 2010 como una experiencia exitosa para erradicar. la violencia de género. Estos programas han cambiado vidas, fortaleciendo las capacidades de las mujeres y fomentando la sororidad y la acción colectiva como herramientas para el cambio social.
La labor de MUSADE trasciende fronteras, impactando comunidades costeras, rurales, urbanas y pueblos indígenas en todo el país. Su trabajo en alianza con redes comunitarias, asociaciones de desarrollo comunal e instituciones públicas y privadas ha dejado una marca profunda en cada lugar donde opera. A lo largo de su historia, MUSADE ha sabido combinar atención psicosocial, organización comunitaria y activismo, luchando sin descanso contra los estereotipos de género y promoviendo una sociedad libre de violencia. Su lema, "Desde la comunidad, construyendo justicia e igualdad" , es el motor que guía todas sus acciones, inspirando a quienes se encuentran en la organización no solo un refugio, sino una plataforma para transformar sus vidas.
Hoy, MUSADE es un símbolo de resiliencia, compromiso y transformación social. Liderada por mujeres y para mujeres, se mantiene como un faro de esperanza, iluminando el camino hacia una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia para toda Costa Rica.