Para empezar a conocer cómo funciona la geometría de la esfera terrestre hemos comenzado por profundizar en las grandes líneas que la dividen a partir de hechos relacionados con su naturaleza: el Ecuador, los Trópicos de Cáncer y de Capricornio, así como los Círculos Polares (Ártico y Ántártico).
Hemos ilustrado a través de maquetas cómo surge cada línea a partir de estudiar cómo incide el Sol en la Tierra a lo largo del año debido a la inclinación del eje terrestre.
Hemos podido visualizar cómo, por ejemplo, durante el solsticio de invierno el Sol incide perpendicularmente a lo largo del Trópico de Capricornio, haciendo que a medio día el Sol ilumine por completo un pozo o que un gnomon no proyecta sombra alguna, del mismo modo que en el Círculo Polar Antártico no se pone el Sol. También cómo durante los equinoccios el día y la noche dura lo mismo en cualquier punto del planeta ya que en estos dos momentos del año la inclinación del eje es perpendicular a la línea que une la Tierra con el Sol.