Para los más jóvenes del club... intriga, magia, misterio. Ganador del Premio Azagal 2022 y del Premio Hache 2023.
El agente Cusak del departamento de Asuntos Mágicos y el inspector Lindbergh investigan los asesinatos de tres adolescentes a los que se les ha arrancado el corazón. El agente Cusak sospecha que el asesino es un mago. Las víctimas eran huérfanos de la guerra del este de Europa, nacidos en Ucrania, Rumanía y Moldavia, y habían sido adoptadas por familias inglesas.
Siguiendo las pistas, llegan a Radu y Tatiana, dos jóvenes por cuya sangre corre mucha magia, que les será fundamental para llegar a desvelar la verdad.
Aquí podéis leer las primeras páginas, cedidas por la editorial.
Nuestros "rompelibros" buscaban algo divertido que devorar, por lo que escogimos esta novela como segunda lectura del club. Amado y odiado a partes iguales. Algunos no entendían nada hasta que llegó la página 70, a partir de ahí lo leyeron del tirón. Otros no han podido terminarlo. Y algunos se lo leyeron de una sentada. Aquí os dejamos un breve argumento, no tiene desperdicio:
En el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. El azar y la precariedad de su fortuna lo llevan a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano. Muy a su pesar, Pomponio se ve inmerso en la solución del crimen, contratado por el más extraordinario de los clientes: el hijo del carpintero, un niño candoroso y singular, convencido de la inocencia de su padre, hombre en apariencia pacífico y taciturno, que oculta, sin embargo, un gran secreto.
Cruce de novela histórica, novela policíaca, hagiografía y parodia de todas ellas, El asombroso viaje de Pomponio Flato es la obra más insólita e inesperado de Eduardo Mendoza, y también una de las más ferozmente divertidas.
Como en el Quijote se ponían en solfa los libros de caballerías, aquí se ajustan las cuentas a muchas novelas de consumo, y se construye, al mismo tiempo, una nueva modalidad del género más característico de Eduardo Mendoza: la trama detectivesca original e irónica, que desemboca en una sátira literaria y en una desternillante creación de inagotable vitalidad novelesca.
Primera lectura del club, al que le debemos nuestro nombre. Publicado en 2008 por Kiko Amat, ganó el Premio Mandarache 2010 y ha sido transformada en cómic por Rosa Codina. Aquí tenéis un breve argumento:
Corre el verano de 1987, y para Rompepistas, un punk miope y desgarbado de diecisiete años nacido en el extrarradio de Barcelona, los únicos que importan son Generation X, los Clash, los Jam y su propio grupo, Las Duelistas. Las horas se aceleran al lado de sus mejores amigos: Carnaval, el batería gordito, Clareana, su ex novia, y el Chopped, cabecilla de los Skinheads por la Paz. Son los chicos con botas, con las almas rotas y la ropa descosida, sin modales y sin futuro, sin nada que perder. Y el universo de Rompepistas parece a punto de estallar. Llena de patadas y puñetazos, punk rock y reggae, victorias pírricas, curas malvados y el desespero callado del cinturón industrial barcelonés, Rompepistas es una emocionante novela de iniciación que narra con intensidad y gran sentido del humor el paso de la adolescencia a la primera juventud. Escrita con profunda sensibilidad, ritmo y con la exacta mezcla de misantropía e ingenuidad de aquel Holden Caulfield que sedujo a millones de lectores en El guardián entre el centeno, esta novela explora la amistad y la culpa, los lazos de sangre, las promesas rotas y la redención del baile, y desgrana los miedos y avatares de la pérdida de la inocencia.
Y una cita:
Creo que todo lo que hacemos lo hacemos porque es lo más se acerca a continuar siendo niños. Porque ninguno de nosotros podía aceptar que lo de ser niños se había terminado, y queríamos seguir jugando. Queríamos disfraces y aventuras y fantasía y romance. Y esto era un sustitutivo decente: las chapas de hojalata, y el llavero dringui-li-drong, las canciones escandalosas, la ropa rasgada, los empujones por las esquinas, los cabellos de colores y el grupo. La panda. Los cuatro. Los Cuatro y el Misterio de las Duelistas. Tom Sawyer y Huckleberry Finn: Carnaval y yo, los dos allí, Dos Años de Vacaciones en nuestra propia miseria.
Rompepistas (Videoilustración basada en la novela "Rompepistas" de Kiko Amat), Sergio Duce (2013), Licencia Estándar de Youtube.