HISTORIA
Desde 1938 "Un Test gestáltico Visomotor y su Uso Clínico", realizado por la Dra. Lauretta Bender y especialmente a partir de la publicación de las 9 láminas y el manual para su utilización por la Asociación Orto psiquiátrica Americana en 1946, la Prueba de Bender ha sido uno de los instrumentos de evaluación psicológica más difundidos y utilizados, tanto en la práctica clínica como en el área de investigación.
La Función Gestáltica es "aquella función del organismo integrado por la cual éste responde a una constelación de estímulos dada como un todo, siendo la respuesta misma una constelación, un patrón, una gestalt".
El test de Bender se utiliza para evaluar la función gestáltica visomotora, tanto en niños como en adultos. Mediante éste se puede detectar retraso en la maduración, madurez para el aprendizaje, diagnosticar lesión cerebral y retraso mental. En los adultos permite detectar lesión cerebral y dificultades perceptuales o visomotoras. En niños y adultos se pueden evaluar algunos aspectos emocionales.
FICHA TÉCNICA
Objetivo: Evaluar el desarrollo perceptivo-motor, la integración visomotora y las funciones cognitivas de los niños, a partir de la reproducción de figuras geométricas, identificando posibles dificultades neurológicas, emocionales o del desarrollo.
Autor(es):
Leland Bender (1938) – Creación del Test de Bender original.
Karen Koppitz (1972) – Adaptación y expansión para su versión conocida como Bender-Koppitz.
Edad recomendada:
Niños: 4 a 12 años (aunque puede aplicarse en adultos).
También se puede utilizar en adultos para evaluar la función neuropsicológica.
Tipo de prueba:
Prueba gráfica de ejecución (visomotora).
Prueba proyectiva (aunque no es estrictamente proyectiva, permite obtener información sobre la percepción y organización del individuo).
Duración:
No hay tiempo límite.
Materiales necesarios:
9 figuras geométricas (diseñadas por Leland Bender y adaptadas por Koppitz).
Hoja en blanco (para que el sujeto copie las figuras).
Lápiz o bolígrafo para la ejecución de la prueba.
Instrucciones orales para guiar al sujeto en el proceso de reproducción de las figuras.
Descripción de las figuras:
El test consiste en una serie de 9 figuras geométricas, algunas de las cuales son simples, mientras que otras tienen una mayor complejidad. Las figuras incluyen:
Figuras lineales.
Figuras con formas geométricas sencillas (como círculos, líneas y triángulos).
Figuras que presentan más complejidad en su estructura, como formas angulares o combinadas.
APLICACIÓN
Siente al niño cómodamente frente a una mesa donde se hayan dispuesto dos hojas de papel tamaño carta, un lápiz del No. 2 y una goma para borrar.
Luego de establecer un buen "rapport" muéstrele al niño la pila de tarjetas del Bender diciéndole: "Aquí tengo nueve tarjetas con dibujos para que los copies. Aquí está el primero. Haz uno igual a éste".
Luego que el niño ha acomodado la posición del papel, coloque la primera tarjeta, la Figura A, frente al niño. No se hacen comentarios; se anotan las observaciones sobre la conducta del niño durante la prueba.
No hay tiempo límite en esta prueba. Cuando el niño ha terminado de dibujar una figura, se retira la tarjeta y se pone la siguiente. Se procede de la misma manera hasta terminar.
CORRECCIÓN
La corrección de cada una de las 9 figuras se hace de forma cualitativa, observando la exactitud de la reproducción de cada una. Se deben tomar en cuenta varios aspectos:
Integridad: Si el sujeto ha completado o dejado incompleta la figura. Las figuras incompletas pueden indicar dificultades perceptivas o motoras.
Proporciones y tamaño: Es importante evaluar si el tamaño y la proporción de los elementos dentro de la figura son apropiados.
Posición: Si la figura está correctamente orientada (en algunos casos, una rotación de la figura o un giro puede indicar problemas de organización perceptual o motora).
Simetría y organización: Las figuras que deben ser simétricas o tener elementos bien organizados deben ser analizadas en cuanto a la exactitud de estas características.
Detalles adicionales: Si el sujeto añade detalles no presentes en la figura original o si omite detalles importantes, puede ser un indicio de una alteración en la percepción o interpretación visual.
INTERPRETACIÓN
La interpretación final se basa en una puntuación global que combina la precisión y la organización en las reproducciones, así como los errores cometidos en cada una de las figuras. Esto se compara con las normas de edad y desarrollo. La escala de puntuación puede variar según el criterio del profesional, pero generalmente, se toman en cuenta los siguientes factores:
Errores menores: Se otorgan pocos puntos o ningún punto de penalización.
Errores significativos: Se penaliza de acuerdo con la gravedad de los errores cometidos.
Errores graves: Pueden ser indicativos de problemas importantes en el desarrollo cognitivo o neurológico.
Corrección cualitativa: La evaluación se basa en las características de la reproducción de las figuras, lo que permite inferir sobre la madurez perceptiva y motriz del niño o adulto evaluado.
Signos de alteraciones: Si el individuo presenta distorsiones, fallos en la organización espacial, o una incapacidad para reproducir las figuras adecuadamente, pueden ser indicios de trastornos neurológicos o psicológicos.
Diagnóstico de desajustes: Esta prueba es útil en la detección de dificultades de aprendizaje, trastornos del desarrollo, y algunas alteraciones neurológicas.