Comenzamos nuestra andadura en el mundo de la robótica con una serie de actividades desenchufadas. Actividades "desenchufadas o desconectadas" son aquellas que se realizan sin usar dispositivos tecnológicos. A través de estas actividades nos vamos introduciendo el pensamiento computacional de una manera divertida y lúdica y nos sirven de base para poder utilizar más adelante algunos dispositivos.
Con unas flechas dibujadas en unas tapas de botes de conserva y unos animales, hemos creado un juego muy sencillo en el que siguiendo las instrucciones que nos marcan las flechas colocamos a los animales siguiendo el código marcado.
Ayudándonos de las baldosas del patio, por parejas, uno de ellos se inventa un recorrido y lo escribe marcando el número de pasos que es necesario dar hacia delante, hacia atrás...giros hacia la izquierda, derecha... hasta llegar a un punto. Después la pareja, hace de robot y debe seguir las instrucciones que su compañero va verbalizando para poder llegar al final del recorrido.
¡Estrenamos juego! Todo lo nuevo nos llama mucho la atención, pero este juego nos encanta. Además, como cada día vamos avanzando un poquito más en esto del pensamiento computacional y la programación “desconectada”, podemos ir complicando el juego introduciendo variantes.
Este juego nos permite interiorizar en nuestro propio cuerpo los movimientos que realizamos programando para llegar a un objetivo. Nos encanta porque lo podemos adaptar a todos los niveles y tanto los más pequeños como los más mayores del cole disfrutan con él.
Nuestros compañeros y compañeras del pasillo amarillo también están introduciendo el pensamiento computacional en sus rutinas diarias. ¡Desde aquí les damos la enhorabuena!
Con "yo aprendo a programar" vamos adquiriendo diferentes conceptos que nos servirán más adelante cuando utilicemos diferentes dispositivos de robótica. Nos gusta mucho porque el material es autocorrectivo, las propias fichas nos indican si lo que estamos haciendo es correcto o no.