Paloma Martínez Tomás
ERASMUS EN IRLANDA del 22 de abril al 1 de mayo.
El 22 de abril, embarqué rumbo a Dublín, una oportunidad estupenda para conocer este maravilloso país y realizar una pequeña inmersión en Ingles, porque al viajar sola tenía que hacer el esfuerzo por comunicarme. Llegue un sábado por la tarde, y cogí un bus rumbo a mi alojamiento. Me alojaba con un matrimonio de media edad, este alojamiento me lo había facilitado la organización Future Learning y me encontré con este agradable alojamiento para pasar la semana. Fui muy bien acogida y esa noche estuvimos conversando sobre nuestras familias, nuestro país y sus costumbres, una velada muy agradable. El domingo tuve la oportunidad de pasear por Dublín con una sobrina que está allí trabajando, así que disfrutamos de su ambiente, de sus puentes, del encanto de esta ciudad y del famosísimo barrio “Temple Bar”
Y el lunes comenzaba mi curso de Inglés durante toda la semana
Este curso tenía como objetivo combinar sesiones de actualización del idioma con una introducción y exploración de la vida y la cultura de este lugar. Fue una combinación de trabajo en el aula y excursiones para ver los lugares de interés. Me proporcionó una exposición al idioma en contexto, trucos y consejos para analizarlo, comprenderlo y recordarlo, además de desarrollar una apreciación del contexto en el que se utilizaba.
Al final del curso yo creo que conseguí estos objetivos:
1) Desarrollar una mayor comprensión y capacidad de respuesta a la diversidad social, lingüística y cultural a través de la exposición cultural a Irlanda como parte del programa, así como el intercambio cultural con los participantes del curso de otros países.
2) Mejorar las competencias lingüísticas a través de la participación activa en un curso impartido en inglés utilizando un enfoque de integración de contenidos (CLIL) para explorar temas culturales
3) Y el objetivo mas importante fue conseguir una mayor motivación y satisfacción en mi trabajo diario al sentirme más cómoda con el idioma e informada sobre el contexto cultural.
El viernes nos despedimos del grupo, habían sido sólo cinco días, pero estuve muy cómoda y acogida en él, e incluso con una compañera de Francia sigo en contacto.
Los compañeros eran de Finlandia, Francia y de Cataluña. Fue muy enriquecedor hablar con todos ellos, sobre todo con las compañeras de Finlandia. Hubo un rico intercambio sobre nuestro trabajo como docentes, y las costumbres de nuestros diferentes lugares de origen.
Ese mismo viernes cogí un tren para visitar la zona oeste de Irlanda con mi hermana que había venido para disfrutar de este país el día anterior. Nos alojamos en un albeguel de Galway y vistamos los acantilados de Moher y la abadía de Kylemore, además de pasear por sus animadas calles llenas de música.
GRACIAS al proyecto ERASMUS y sobre todo a María Luisa Martínez- Losa por brindarme esta oportunidad, animarme y facilitarme todos los tramites.
UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE!!!!!!!!!!!!!!!!
Eva Torre
El 7 de octubre volé a Dublín desde Bilbao. Allí me esperaba mi familia anfitriona, madre, padre y una niña de 2 años, con los que viví una semana estupenda y practiqué mi inglés oxidado. Como se dice en inglés, “Use It or Lose It”: Si no usas un idioma, se te olvida. Tuve buenos momentos con mi anfitriona y su madre, con las que tuve tiempo de charlar e intercambiar experiencias.
El lunes fui a la academia de inglés Future Learning, donde observé una clase con alumnos y alumnas de C1. El objetivo era observar cómo se trabaja por proyectos en el aula. Con el tema de la música crearon una página web con la ayuda de varios laptops y google classroom. Vi cómo trabajaban también con aplicaciones como Mentimeter, Kahoot o Songlio. Aunque una semana no es mucho tiempo, pude reforzar el aprendizaje basado en proyectos viendo uno de primera mano, descubriendo las ventajas y los inconvenientes para poder ponerlo en práctica en mis clases.
En mi tiempo libre me pateé el centro de Dublín: Trinity College, St Patrick’s Cathedral, St Christ Church, Temple Bar, GPO, el río Lefey, sus calles empedradas, sus estatuas, sus librerías y el ajetreo de una capital con sus trabajadores y sus turistas. Entré en los típicos pubs irlandeses y bebí la famosa Guiness. Las compras me llevaron a Grafton Street y a todos los Spar, Penneys (Primark irlandés) y tiendas Carroll’s de sourvenirs del centro. Una semana no es mucho tiempo, se hace muy corta, pero puedo decir que ha merecido la pena la experiencia.