La Torre de la Calahorra es una fortificación de origen islámico del siglo XII. Se trataba de una de las entradas a la antigua ciudad amurallada.
En el terremoto de 1829 quedó gravemente dañada y perdió unos 10 metros de altura. Misteriosa y enigmática la Calahorra guarda secretos que nunca han visto la luz del sol. Desde tiempos antiguos corren rumores de voces provenientes de las mazmorras donde muchas personas perdieron sus vidas durante el medievo. En su interior también se encuentra un tunel subterraneo que conecta con Santa Pola, se dice que realizaban comercio y transportaban sus mercancias por este tunel porque era más seguro.
En 1858 se convierte en la sede de la logia masónica de la orden del Gran Oriente de España. Las paredes se decoraron con motivos egipcios sobre la vida y la muerte para la realización de las ceremonias y ritos. Estos espacios no son otra cosa que conducciones e instalaciones hidráulicas de diferentes tipos y momentos históricos.
Hoy en día se habla de pasadizos desde sus mazmorras que llevan hasta el mar, los inquilinos que vivieron en ella aseguran haber visto fenómenos paranormales. Nunca nada ha sido comprobado, misterios y leyendas que esperan respuestas. Lo que los gruesos muros de la Calahorra esconden quedará allí custodiado por la media luna árabe que aún vigila la ciudad desde lo más alto.